El impacto de la pandemia de COVID-19, que puso en pausa servicios de salud de alta especialidad, así como la falta de cultura de la donación, pone freno a los trasplantes de órganos.

En México hay altos índices de pacientes en espera para recibir un trasplante de órgano.

Tan solo en 2021, el Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra) registró a 17 mil 299 pacientes en espera de un riñón, 5 mil 259 de córneas, 238 de hígado y 54 de corazón.

En contraste, pese a que la lista de espera rebasa los 23,000 pacientes, en el país se realizaron apenas 7,000 trasplantes el año pasado, es decir, menos de la tercera parte de los requeridos.

Obstáculos para realizar un trasplante

La Directora Médica de la Unidad de Medicinas Generales de Sanofi México, Ma. Elena Sañudo, explica que no siempre es posible generar histocompatibilidad con un órgano cuando se hace un trasplante.

Es así que una de las principales acciones para hacer frente a este problema es:

  • Fomentar una cultura de donación de órganos en nuestro país.
  • Generar alternativas que cubran las necesidades de los pacientes.

 

Alternativas para trasplantes

Los avances biomédicos han impulsado la práctica de xenotrasplantes, que consiste en implantar órganos provenientes de animales con alta compatibilidad genética con el ser humano.

Aunque los intentos y fases experimentales tienen su origen a principios del siglo XX, actualmente se han incrementado las probabilidades de conseguir una cirugía exitosa por medio de los xenotrasplantes, que aumente la vida del paciente.

En su visita a México, el Dr. Robert A. Montgomery, director del Instituto de Trasplantes Langone de la Universidad de Nueva York, afirma que la escasez de órganos es un problema innegable en el trasplante de órganos.

El especialista agrega que incluso si somos capaces de aumentar significativamente los índices de donación, los trasplantes nunca serán capaces de proporcionar suficientes órganos para todos los pacientes en el mundo.

“El xenotrasplante es una realidad cercana que se podría iniciar a través de los xenotrasplantes celulares o como un "puente" para el trasplante”, explica.

Los xenotrasplantes son reconocidos como tratamientos adecuados para diversas enfermedades graves por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sin embargo, recomiendan vigilar que el órgano trasplantado funcione adecuadamente, para que se evite el rechazo del injerto y el riesgo de transmisión de enfermedades.

Los pacientes sometidos a un trasplante o xenotrasplante reciben terapia de inmunosupresión para mitigar el riesgo de rechazo del injerto.

La OMS señala que hasta la fecha no existe evidencia de que los trasplantes de órganos de los cerdos provoquen enfermedades infecciosas en el receptor, fortaleciendo la esperanza de que esta alternativa pueda considerarse para más pacientes conforme avancen las investigaciones.

Sanofi México impulsa el uso de alternativas biotecnológicas que generen una diferencia en la vida de los pacientes. Una de esas opciones, es la terapia de inmunosupresión para ayudar a los pacientes a que su organismo acepte el injerto.