Los virus humanos se reinventan constantemente. “De los coronavirus, se sabe que su estructura genética es muy compleja. Esto hace que se generen billones de partículas virales con secuencias distintas que dan lugar a las variantes”. Lo explicó así Luis Enjuanes, virólogo del Centro Nacional de Biotecnología – CSIC en las jornadas científicas “La pandemia de coronavirus y su impacto: un año después”, de la Real Academia de Ciencias Exactas y Sociedad Española de Virología.

En la actualidad se conocen siete coronavirus. De ellos, cuatro están atenuados, y son los que generan el resfriado común de invierno, más flojo que una gripe simple. Son el HCoV-OC43, el HCoV-229E, el HCoV-NL-63 y el HCoV-HKU1.

Los otros tres emergieron en 2002, 2012 y 2019, y son mortales. El primero fue el SARS-CoV, que en 7 meses infectó a más de 8.000 personas y mató a 774, en 29 países. El segundo, el MERS-CoV, aparecido en 2012 en Araba Saudí, ha infectado hasta 2021 a 2.650 personas, pero ha matado a una tercera parte (2.650) en 27 países. Finalmente, el SARS-CoV-2 ha infectado a más de 251 millones personas y registra más de cinco millones de muertes en 235 países.

Cuál es el virus más mortal

El MERS-CoV fue declarado por la OMS como uno de los más peligrosos, porque el grado de mortalidad es muy alto. Según Luis Enjuanes, “si se transmitiera de persona a persona estaríamos perdidos y solo quedaríamos un tercio de la población en el mundo”.

Los coronavirus conocidos tienen origen zoonótico. Por tanto, es probable que el SARS-CoV-2 también lo tenga, según el virólogo.

Los vectores del SARS-CoV son los mapaches, los visones, las civetas y los murciélagos. El MERS-CoV se transmite de los camellos a las personas, pero no entre personas. «Los camellos se utilizan como sistema de carga, para hacer carreras y hay costumbre de darles besos, igual que aquí se los damos a perros y gatos. Además, se bebe la leche y la orina caliente de los camellos”, cuenta Luis Enjuanes.

Origen del virus COVID-19

«Los primeros casos se localizaron en torno al mercado de Huanan, al norte del rio Yangtze, donde se venden ciertos animales como los pangolines, o las serpientes, que se cortan a rodajas como aquí la merluza», narra Enjuanes. Por tanto, la explicación más directa es que se trate de un evento zoonótico.

“No hay evidencia de que se haya creado en un laboratorio, como dijo Estados Unidos, aunque como científicos que somos no puede excluirse un accidente en un laboratorio”, concluye. Según el virólogo, virus estrechamente relacionados con el SARS-CoV2 se han detectado en murciélagos y pangolines de muchas zonas del Sur-Este de Asia, incluyendo China, Tailandia, Camboya y Japón.

Propiedades negativas de la COVID-19

Produce una infección asintomática en el 14-20% de las personas. La infección por el virus altera la respuesta inmune, confunde al sistema y hace que produzcamos anticuerpos contra nuestras defensas. Además, es politrópico. Infecta pulmones, intestino, más de 50 tipos distintos de tejido, entre ellos, riñones, cerebro, corazón, venas, pérdida de olfato, páncreas…

Luis Enjuanes recuerda que la cantidad de anticuerpos son similares en pacientes que sobreviven y los que mueren. Los que viven producen anticuerpo contra la espícula del virus, neutralizándolo. Los que mueren contra la nucleocapsida, que no es neutralizante.

Vacuna en spray

«Las vacunas disponibles son estupendas y estamos muy contentos de tenerlas porque protegen a la humanidad, pero tenemos que re inmunizarnos por tercera vez, porque la inmunidad es muy floja. Por eso hay que seguir investigando e innovando«, afirma Enjuanes. El virólogo trabaja en uno de los cinco proyectos españoles de inmunización contra el coronavirus que se desarrollan adscritos al CSIC.

La ventaja de la vacuna en la que trabaja Enjuanes, basada en el modelo de replicón de ARN, es que generaría una respuesta inmunológica más fuerte. Concretamente desarrolla un virión sintético al que se le han eliminado sus genes de virulencia mediante ingeniería genética. Se trata de una copia sintética casi completa del SARS-CoV-2. Tiene características del virus, pero no es transmisible célula a célula. Entra en las células, pero no sale de ellas. Este virión sintético tiene las mismas proteínas que el virus real, por lo que genera una respuesta inmunitaria potente. La vacuna se aplicaría mediante un spray.