Alzhéimer y sus cuidadoras

En conferencia de prensa sobre el Día Mundial del Alzheimer, el Dr. José Alberto Ávila Funes, jefe de Geriatría del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán, señaló que en México el cuidado de personas con enfermedades neurodegenerativas recae principalmente en la familia. Mayormente son las mujeres-hijas o esposas- quienes invierten alrededor de 40 a 50 horas por semana. En el 2020 se llegaron a sumar aproximadamente 15 mil millones de horas.

En la mayoría de los casos, estas mujeres presentan sus propios problemas de salud como enfermedades crónicas y psicoemocionales, dejando de lado sus necesidades y cuidados para poder atender a su familiar.

Aunado a que de los 55 millones de personas que viven con demencia, el 8,1% corresponde a mujeres y el 5,4% a los hombres mayores de 65 años. Cifra que aumentará a 78 millones para 2030 y a 139 millones para 2050, según reporte de la Organización Mundial de la Salud.

El experto asegura que en México alrededor de 900 mil personas tienen alzhéimer con elevada discapacidad y dependencia, por lo que el paciente requiere ser atendido permanentemente por un cuidador para ayudarlo a mantener una vida digna y con calidad.

Detección temprana de alzhéimer

La detección de los primeros signos de alzhéimer en las etapas iniciales es crucial. No se debe pasar por alto si hay algún cambio como desorientación, agitación y actitudes desconcertantes, es decir, si se observa por un periodo mayor a 6 meses que algo “no funciona como antes”, de inmediato se debe acudir a consulta médica para ser valorado por el neurólogo, reveló la Dra. Elisa Otero, neuróloga de la Clínica de Trastornos del Movimiento, UTMON del Hospital Español.

“Tener un diagnóstico temprano permite trazar estrategias en conjunto con otras especialidades médicas como: geriatría, medicina interna, neuropsicología, neurología y fisioterapia, entre otras áreas que deberán conformar un equipo multidisciplinario de atención para el manejo integral del paciente, con tratamiento farmacológico, estimulación cognitiva, neuro rehabilitación física, que ayude al paciente a preservar las labores de su vida cotidiana para que la persona continúe activa”, indicó.

Además de estar en un ámbito social amable y mantenerse activos realizando ejercicios que sean estimulantes para la mente como juegos, crucigramas, leer un libro, sobre todo, evitar el aislamiento, para mantener una mejor calidad de vida para él y sus familiares.

Informar y orientar al cuidador

Es importante contar con la asesoría y supervisión de profesionales de la salud, para evitar el colapso por la sobrecarga del cuidador, conocido también como el “síndrome del cuidador quemado o burn-out”, que puede manifestar estrés, fatiga y agotamiento. Esto se produce como consecuencia de las actividades diarias al cuidar al dependiente, a menudo, los cuidadores generan la sensación de no estar haciendo lo suficiente.

Al contar con este apoyo el cuidador comprenderá que es necesario mantener la cordialidad y el bienestar, tanto del paciente como de él mismo.

Impulsar programas de investigación y educación médica continua

El objetivo de cada 21 de septiembre Día Mundial del Alzheimer es difundir información sobre un padecimiento cognitivo que es crónico y progresivo. Por eso el Dr. Rodrigo Moreno Higareda, gerente médico de Asofarma, segura que se unen a las acciones a través de la campaña: “Mi Vida, mis recuerdos”, de la mano de profesionales de la salud, impulsando programas de investigación, así como iniciativas de difusión para orientar a familiares, cuidadores y a la sociedad en general respecto al cuidado y atención del paciente con alzhéimer.

Analizan relación entre microbiota intestinal y desarrollo del alzhéimer

El Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, CINVESTAV, a través del Departamento de Farmacología, emprendió una investigación con el objetivo de determinar la relación que puede existir entre la microbiota intestinal y el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer en mujeres.

El proyecto, que está a cargo de la investigadora Claudia Pérez Cruz, pretende establecer si existe una relación entre el microbiota intestinal y las hormonas sexuales femeninas, como el estradiol, con el objetivo de mostrar si el microbiota, al modular los niveles de estrógenos, pudiera tener un impacto en el inicio de la enfermedad.

Añade que en el laboratorio se observó en un modelo de animal transgénico para alzhéimer, que dietas con alto contenido de fibra y de antioxidantes pueden ayudar a prevenir el desarrollo de esta patología.

“En general los estudios sobre alzhéimer casi no distinguen entre sexos a pesar de que las mujeres son más vulnerables, dos tercios son femeninos. Su incidencia en ellas es más alta pero no se ha analizado la causa. Entonces se debe voltear a ver este fenómeno con el fin de abatir la mayor incidencia en mujeres, particularmente en México”, aseguró Claudia Pérez Cruz.

Tratamiento adecuado para alzhéimer mejora calidad de vida de pacientes y sus cuidadores

Un adecuado manejo del tratamiento puede proporcionar a los pacientes y su familia bienestar, dignidad e independencia durante un periodo más largo. Incluso, la Guía Práctica Clínica del IMSS 2017 “Diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Alzheimer”[1] precisa que la rehabilitación farmacológica con el inhibidor rivastigmina ha demostrado eficacia desde etapas tempranas a severas.

En la actualidad, en nuestro país existe una presentación en parche de rivastigmina que, bajo prescripción médica, ha cambiado la vida de los pacientes y sus cuidadores. Estudios internacionales han demostrado que reduce el trabajo del cuidador de 40.3% a 10.3%[2], comentó el Dr. Mauricio García, gerente médico del área Sistema Nervioso Central de Laboratorios Silanes.

De acuerdo con datos de un estudio publicado por el Centro Nacional de Información Biotecnológica de los Estados Unidos[3], el 70% de los cuidadores encuestados prefieren dicha presentación pues permite una mayor adherencia al tratamiento y aumenta la autosuficiencia del paciente al retrasar el deterioro en la capacidad para realizar actividades de la vida diaria como leer, escribir, participar en juegos, prestar atención en conversaciones, entre otras.

[1] http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/393GER.pdf

[2] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1974793/

[3] https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17646620/