En el Día Mundial del Cáncer de Próstata, México muestra una deficiencia en registros y estadísticas actualizadas, sin embargo, de acuerdo con Globocan, se consolida como el primer cáncer más frecuente en la población masculina con un indicador de 29.3% con más de 25 mil nuevos casos registrados en 2018, es decir, casi una tercera parte del total de neoplasias en población masculina.

De acuerdo con el doctor Manuel Acuña Tovar, cirujano oncólogo de la Ciudad de México, la alta prevalencia de esta enfermedad se debe al envejecimiento natural del órgano, en cuestión de una inflamación crónica, por lo que se puede observar su aparición entre los 60 y 65 años mayormente.

En México, hay un fenómeno poco mencionado por falta de evidencia clínica y estudios. Nos referimos a la aparición del cáncer de manera general, hasta 10 años antes de lo que indica la literatura basada en poblaciones europeas, por poner un ejemplo.

Particularmente, el cáncer de próstata tiene buena oportunidad de ser detectado a tiempo con ayuda de la medición del antígeno prostático. Es importante que médicos generales y de primer contacto puedan guiar y ayudar a la detección temprana de este cáncer, ya que hay una creencia errónea de que causa dificultad para orinar. Sin embargo, esto obedece a la hiperplasia prostática benigna, un crecimiento normal de dicho órgano.

Un cáncer de próstata que da síntomas, desafortunadamente, puede ser ya un cáncer avanzado que se ha desplazado a otras partes del cuerpo. Por ejemplo, un paciente que indica dolores articulares o en los huesos, con falta de respiración, pérdida de peso, fracturas repentinas, etcétera, puede ser relacionado con metástasis en los huesos, lo que representa el 10% de los casos.

Aplicar el antígeno prostático temprano, salva vidas

De acuerdo con los lineamientos de salud pública, la porción libre del antígeno prostático se debe realizar a partir de los 50 años. Sin embargo, en pacientes con antedecentes familiares de cáncer o con antecedente de inflamación prostática se puede realizar a partir de los 40 o 45 años como parte de un check up anual. Esto ha permitido que en la actualidad, el 80 por ciento de los cánceres de próstata sean detectados a tiempo.

Opciones de tratamiento

Dentro del cáncer de próstata hay subtipos, el más frecuente es conocido como adenocarcinoma prostático que cubre hasta el 95% de los casos y, en ocasiones, tienen diferentes manifestaciones.

Todo paciente oncológico tiene 3 opciones terapéuticas como son la cirugía cuando el cáncer está localizado y confinado en la próstata y es posible su extracción, que ahora puede realizarse de manera laparoscópica con robots. En cuanto a la radiación hay frecuencias que deben ser definidas por el especialista radiólogo, y por supuesto, la quimioterapia, que bloquea la testosterona que alimenta a las neoplasias. En algunos casos el abordaje puede ser combinado.

Este tipo de cáncer tiene una alta tasa de curación, sobre todo en etapas tempranas a través de las opciones quirúrgicas que van desde la extracción del tumor localizado y manteniendo un estricto seguimiento, hay pacientes que optan por la orquiectomía bilateral, es decir, la extirpación quirúrgica de ambos testículos para eliminar la fuente de testosterona. Los expertos hablan de una potencial curación hasta del 95%.