La pareja juega un papel muy importante en la disfunción eréctil y es clave su reacción para consultar y tratar el problema. En la mayoría de los casos, la pareja suele ser comprensiva ante la disfunción eréctil y actúa como un apoyo importante en este tipo de temas.

Las causas de la disfunción eréctil son variadas y los pacientes no siempre acuden acompañados a consulta. Normalmente, las parejas suelen acompañar al paciente a consulta cuando la disfunción eréctil es una secuela de una cirugía oncológica, de manera que habitualmente se le resta importancia a esta afección, dado que lo prioritario es la curación de la neoplasia.

La pareja suele ser colaboradora en la consulta, intentando restar importancia al problema o estando abiertas a posibles soluciones.

No obstante, hay que recordar que la disfunción eréctil puede generar una situación de estrés que puede repercutir negativamente en el estado de ánimo del paciente y en su vida diaria, que se traduce en bajo estado de ánimo, tendencia depresiva, pesimismo,… lo que puede afectar negativamente a su pareja.

Por eso, todo lo que pueda hacer el varón para regular su ansiedad ayudará a solucionar la disfunción eréctil.

Vida de pareja

A veces el paciente muestra un interés acusado por la disfunción eréctil, superior a los problemas médicos más agudos, lo que puede generar conflictos con la pareja que prefiere resolver los problemas médicos agudos primero y dejar la disfunción para visitas posteriores.

También hay casos en los que el paciente insiste mucho en los tratamientos.

Actitud comprensiva

En este contexto, benefician las actitudes de confianza y comprensión de la pareja. Relativizar el problema y tratarlo abiertamente también supone una actitud adecuada al enfrentarse a los problemas de la disfunción eréctil.

Por su parte, no ayuda que se agobie, que insista, que genere estrés y no le de apoyo.

De hecho, las actitudes de la pareja que benefician el tratamiento vienen determinadas por su comprensión y por mostrar su apoyo en todo momento.

La buena relación en la pareja es un factor determinante, ya que el hecho que la relación en la pareja no sea buena influye, por el contrario, de manera muy negativa a la hora del tratamiento.

Consultas en pareja

Habitualmente, los pacientes suelen acudir solos a la consulta para tratar este tipo de temas, salvo en consulta de seguimiento de patología oncológica. La causa de la disfunción eréctil puede ser orgánica, originada por la toma de medicamentos y, otras veces, psicógena. Sobre todo, en la disfunción eréctil psicógena el paciente tiene que ganar confianza para superar la situación.

También hay que tener en cuenta que en ocasiones los problemas de pareja son secundarios a la disfunción eréctil. Sería importante que en todos los casos, pero sobre todo en estos, se realice terapia con el paciente y su pareja, en ocasiones acudiendo a profesionales especializados que les ayude a solucionar esta situación.

Implicar a la pareja

Es conveniente que cuando el paciente pregunta por la disfunción eréctil se explique la situación diagnóstica y terapéutica tanto a él como a su pareja, dirigiéndose a ella y preguntándola por su percepción, expectativas y anulando miedos.

La pareja colaboradora es un impulso importante en el cumplimiento y respuesta al tratamiento. Cuando se involucran y tienen una buena actitud, el éxito en la solución es muy alto.

Es importante que tengan claro que ambos atraviesan por un problema que les afecta a los dos, que tienen que dialogarlo, normalizarlo y tratar de visualizarlo como una patología que tiene solución. Para eso, tienen que consultar y pedir ayuda.