Antonio Morente, Sevilla.- El proyecto de Ley de Voluntad Vital Anticipada está más cerca de convertirse en una realidad con el inicio de su tramitación parlamentaria, tras superar el debate de totalidad en el Pleno del Parlamento andaluz con el respaldo de todos los grupos políticos, aunque el PP expresó sus "dudas" sobre las posibilidades legales en el día a día de una práctica que sí cree aceptable desde el punto de vista ético.

Cuando este derecho esté regulado, los andaluces podrán decidir libre y anticipadamente sobre la asistencia sanitaria y los tratamientos médicos que desean recibir en el caso de llegar a padecer situaciones vitales graves e irreversibles.

El consejero de Salud, Francisco Vallejo, presentó el proyecto andaluz como el más vanguardista de los que hay en marcha en España, ya que antepone la voluntad del enfermo a la de sus familiares e incluso a la de los profesionales sanitario, siempre y cuando esto no contravenga el ordenamiento jurídico. Otros aspectos innovadores son la posibilidad de expresar opciones en torno a la donación de órganos y la creación de un Registro de Voluntades Vitales Anticipadas, que será de obligada consulta por parte de los facultativos en situaciones graves en las que una persona no pueda tomar decisiones por sí mismo.

Según la Consejería de Salud, esta iniciativa persigue mejorar la atención sanitaria que se presta a los ciudadanos, pero también dotar de instrumentos seguros a los profesionales sanitarios que se enfrentan a situaciones clínicas extremas. En este sentido, se destaca también que los médicos "jugarán un papel fundamental" en el desarrollo de las voluntades vitales anticipadas, sobre todo en lo relativo a la información y apoyo que deberán prestar a los pacientes para que éstos comprendan adecuadamente la dimensión y el alcance de sus propias opciones.

El proyecto recibió el visto bueno de todos los grupos políticos con representación en el Parlamento andaluz, y sólo el PP expresó sus dudas legales. Esta formación, asimismo, apostó por potenciar los centros de dolor y las unidades de tratamiento paliativo como alternativas para mejorar la atención a los enfermos en situaciones irreversibles.

La Declaración de Voluntad Vital Anticipada se define como la manifestación escrita hecha por una persona capaz, quien consciente y libremente expresa las opciones e instrucciones que deben respetarse en la asistencia sanitaria a recibir cuando se produzcan circunstancias clínicas que le impidan comunicar personalmente su voluntad. Los únicos requisitos para dar validez a esta decisión son que se constate la capacidad del solicitante y que la solicitud figure por escrito, con la identificación de la persona, su firma, la fecha y el lugar de otorgamiento, una fórmula que evita tener que recurrir a testigos o fedatarios públicos, aunque en su declaración el ciudadano "que podrá revocarla o modificarla cuando quiera" tiene la opción de designar a un representante que le sustituya a la hora de prestar el consentimiento informado previo a una intervención sanitaria y para decidir todo lo relativo a la donación de los órganos para trasplante.

Uno de los próximos pasos consistirá ahora en regular la organización y funcionamiento del Registro, asegurando en todo momento la confidencialidad y el respeto a la legislación de protección de datos personales y favoreciendo la accesibilidad por parte de los profesionales sanitarios. Para ejercer este derecho Salud va a desarrollar también un documento oficial que permitirá la expresión de opciones, valores personales e instrucciones concretas, que se difundirá entre los pacientes en el contexto del documento que se les entregará en los hospitales sobre derechos y deberes.