E.P.- La ministra de Sanidad y Consumo, Ana Pastor, ha propuesto en la Comisión General de las Comunidades Autónomas del Senado, aumentar la calidad de las prestaciones sanitarias actuales antes de aprobar otras nuevas. En este sentido, ha sugerido elaborar un listado positivo de la cartera de servicios, al igual que otros países de nuestro entorno, para priorizar la financiación.

Pastor manifestó que "diversos países" han definido las prestaciones en "un listado positivo", pormenorizando las técnicas y los procedimientos que cubre el sistema público, de tal forma que no financian aquellos que no se encuentren dentro de las "metodologías de priorización". En concreto, se ha referido al informe ‘Deming’ de Holanda, la experiencia de Suecia y, "con una importante implicación ciudadana, el caso de Oregón".

A este respecto, la ministra ha señalado también que "en muchas ocasiones" son los propios profesionales con sus propios criterios los que incorporan técnicas "sin previa comunicación y sin contar con los responsables autonómicos y desconocimiento de las autoridades". Así, y aún reconociendo la posibilidad de las Comunidades Autónomas para ampliar la cartera de servicios a cargo de sus presupuestos, considera que "puede ser más solidario y equitativo, si se destinan los recursos al incremento del nivel de calidad de las prestaciones existentes, más que a la ampliación de su contenido".

No obstante, ha advertido de que el proyecto de Ley "conscientemente deja esta metodología a un desarrollo normativo posterior". Además, afirmó que esta cuestión debe ser debatida por la sociedad, los profesionales y las Autoridades sanitarias "y el resultado de ese debate reflejarse en el Consejo Interterritorial". En cualquier caso, Pastor señaló que la definición y delimitación de las prestaciones han des er consensuadas por este consejo. "Sólo una vez alcanzados esos niveles de excelencia, que las sociedades científicas pueden ayudar a marcar, estará justificado plantearse ampliaciones del catálogo de prestaciones, según criterios de prioridad".

Financiación

En lo que se refiere a la financiación, la ministra insistió en que debe ser a cargo de los fondos presupuestarios no estatales de las Comunidades Autónomas. Sin embargo, apuntó que existen mecanismos, como el fondo de cohesión o el fondo de suficiencia contemplados en el nuevo sistema de financiación, que garantizan la prestación de servicios básicos en el caso de que una comunidad autónoma no cubrir los gastos. Por otra parte, la ministra recordó que la filosofía de su proyecto es garantizar la calidad, equidad y la universalidad de la Sanidad en el conjunto del sistema. En lo que se refiere a las competencias, recordó que estas estan fijadas por Ley y señaló la necesidad de buscar espacios comunes de cooperación.

Por ello, pidió el respaldo de las Comunidades Autónomas, ya que algunos consejeros de Salud participaron en el debate de la cámara, y los grupos parlamentarios a su proyecto. Para ello, Pastor reiteró sus ofrecimientos de diálogo y consenso hacia las pretensiones de las Administraciones autonómicas, como la posibilidad de votar decisiones de la política sanitaria en el seno del Consejo Interterritorial.

"Seguro que habrá que votar algunas cosas, pero sobre todo habrá que llegar a acuerdos", destacó Pastor, sin concretar cuáles serán aquellos temas en los que se aplicará este mecanismo de decisión, hasta ahora inédito en este consejo.

Consejeros Socialistas

Tras las intervención de Ana Pastor en la Cámara Alta, algunos de los consejeros socialistas mantuvieron un encuentro con periodistas. En esta reunión el consejero asturiano de Salud, Francisco Sevilla, censuró la intervención de la ministra y señaló que, a su juicio, "tan sólo aporta planteamientos generales del Sistema Nacional de Salud (SNS). Igualmente, el consejero de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha exigido recursos de financiación adicionales ya que de lo contrario, advirtió, el sistema corre riesgo de "desintegración" y se favorecen medidas como el "céntimo sanitario" de la Comunidad de Madrid, "que van en contra de la redistribución de la riqueza". Por último, el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Fernando Lamata, hizo especial hincapié en el gasto farmacéutico que "va en detrimento de recursos que podrían destinarse a otros fines". En este sentido, insistió en la necesidad de incluir a las Comunidades Autónomas en el pacto firmado con Farmaindustria.