De acuerdo con el especialista Antonio Gerardo Rojas Sánchez, jefe del Servicio de Neumología y Fisiología Pulmonar del Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde, aquellos con patologías como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), fibrosis pulmonar, hipertensión arterial pulmonar y cáncer de pulmón son más vulnerables a tener complicaciones y tener una infección grave o crítica.

Cuando los macrófagos están seriamente debilitados, como en el caso de la Hipertensión Arterial Pulmonar, no son capaces de destruir los agentes infecciosos de manera eficaz, lo que provoca un debilitamiento acelerado de la función pulmonar por una réplica acelerada en el torrente sanguíneo, como sería el caso del COVID-19.

El día 5 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Hipertensión Pulmonar, un día que representa a las más de 76 millones de personas que conviven en el mundo con esta enfermedad, mientras que el Día Nacional en México se ha establecido como el 7 de mayo.

De acuerdo con el doctor Tomás R. Pulido Zamudio, jefe del Departamento de Cardioneumología en el Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez”, hay 40 casos por millón de habitantes y su esperanza de vida depende de la disponibilidad de tratamientos. En México, la esperanza de vida sin tratamiento son 4 años.

Los pacientes han luchado durante años para que este día sea un pretexto positivo para aumentar los esfuerzos, ya que hay 5 tipos de HP del grupo 1, que puede ser detectada a cualquier edad. Sin embargo, hay padecimientos cardíacos congénitos que provocan su aparición, pero localizados a tiempo pueden corregirse con cirugía, como es el caso de la Hipertensión Arterial Pulmonar Tromboembólica Crónica.

Ante este panorama, se insistió en el llamado a la acción tanto de las personas afectadas por la HP, como de las instituciones prestadoras de servicios de salud y quienes elaboran políticas de salud pública en todos los niveles, para mejorar y establecer metas conjuntas para el óptimo diagnóstico, tratamiento y manejo integral de las personas con HP, especialmente enfocados en seis campos de acción:

• Mejoramiento del acceso a una asistencia médica profesional.
• Mejoramiento de la sensibilización y la detección temprana de la HP.
• Fomentar la investigación clínica y la innovación en HP.
• Facultar y empoderar al paciente y a los grupos de pacientes.
• Asegurar la disponibilidad de apoyo psicosocial.
• La hipertensión pulmonar asociada al tromboembolismo crónico (HPTEC), conocido como “el único tipo de HP potencialmente curable”.

De acuerdo con el Registro Mexicano de Hipertensión Pulmonar (REMEHIP) de 2017, el 46,2% de los casos son de origen congénito; el 36,9%, idiopático; el 14,5% es colágena y el 2,4 restante de origen familiar, por consumo de drogas, portopulmonares y por VIH en diagnósticos de personas adultas. Se registraron 114 niños cuyos orígenes son 74%, congénito; 24%, idiopático y el 2% restante es colágena y portopulmonares.

Según las guías clínicas, el manejo recomendado es terapia oral combinada con terapia de infusión, como es el caso del treprostinil, que permite controlar los elevados índices de mercurio en la presión arterial pulmonar. En cuanto al manejo del paciente durante esta pandemia, se debe dar un seguimiento cercano de los pacientes desde casa, evitar salir es vital para no exponerlos a los aerosoles de personas que puedan estar infectadas, además del constante lavado de manos.