El suicidio es ya la primera causa de muerte en España por causa externa y duplica a los accidentes de tráfico. Las causas externas de muerte no incluyen las enfermedades de cualquier tipo, sino que hacen referencia, además del suicidio, a los accidentes de tráfico, violencia machista, agresiones, caídas y otros accidentes. Así lo ha confirmado el psiquiatra del Hospital Vithas Aguas Vithas, Víctor Navalón, quien ha destacado que la pandemia de la COVID ha hecho que las cifras se disparen, como lo demuestra que “los pensamientos suicidas entre los jóvenes de 15 a 29 años se han incrementado un 250%”.

La magnitud de las cifras no deja lugar a dudas: “En España, para que nos hagamos una idea, se suicidan unas 3.500 personas al año, esto hace una media de unos 10 suicidios diarios, es decir, que una persona se suicida aproximadamente cada dos horas y media”.

El profesional de Vithas relaciona este incremento con “el estallido del coronavirus y, especialmente, con sus consecuencias, sobre todo entre los jóvenes y adolescentes”. La limitación de las herramientas “de socialización fundamentales para su desarrollo como salir con los amigos, ir al cine, viajar o acudir a las clases con normalidad, ha llevado a problemas de salud emocionales que pueden provocar síntomas de soledad, tristeza, desesperanza… en definitiva, mucho malestar y sufrimiento”. En estas circunstancias, Navalón ha señalado que “la idea de la muerte puede surgir como ‘salida’ a ese sufrimiento”.

La mejor forma de prevención "es hablarlo"

Navalón advierte de que no existe un perfil definido. "El perfil es muy variado y pueden darse suicidios en todas las edades. Puede ocurrir en todos los grupos sociales, creencias religiosas o perfiles profesionales, exitosos o no. Nadie está exento de este riesgo”. Tal y como explica, se trata de personas “que en un momento dado lo ven todo negro, no sienten alternativa de nada y lo pasan realmente mal. Si empatizamos con ellos, hay una opción de ayudarles” por lo que recuerda que es necesaria “una prevención universal”.

Víctor Navalón considera que “es fundamental mantener unas líneas de comunicación abiertas entre la familia y el adolescente”. En este sentido señala que “la mejor forma de prevenirlo es hablarlo, lo que realmente mata es el silencio”. Por este motivo, insiste en la importancia de desmontar “el mito de que hablar sobre el suicidio puede inducir a cometerlo”. “Es fundamental preguntarle al otro cómo está, cómo se encuentra y, sobre todo, que se sienta apoyado y comprendido es una de las mejores maneras de prevenirlo”, señala.

Romper el estigma para hablar de la salud mental

El profesional del Hospital Vithas Aguas Vithas también hace referencia a la necesidad de una mayor sensibilización social. Es muy importante que se sepa que el suicido existe y que hay solución, que existimos los profesionales de la salud mental como nosotros los psiquiatras o nuestros compañeros psicólogos y que podemos orientar y apoyar a la persona y a los familiares en muchos casos”.  En este sentido, ha realizado un llamamiento a “romper el estigma que existe para hablar de salud mental”, ya que se trata de algo “fundamental para todos y muchas veces se nos olvida”.

Por último, ha insistido en el papel de la familia y el entorno para ayudar, de manera inicial. “Si ven algo extraño en la actitud de su familiar o amigo, que está más callado, más retraído o lo vemos especialmente triste, hay que intentar apoyarlo. Hay que estar ahí y preguntarle, sin agobiarle, si está pasando por un mal momento, por ejemplo. Y por supuesto, siempre es recomendable consultar a un profesional de salud mental. Podrá ayudar no solo a esta persona, sino también a su entorno cercano”, ha indicado.