El 18 de julio fue el Día Mundial de la Escucha. En México los problemas auditivos crecen como en el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que actualmente hay 460 millones de personas con pérdida auditiva en todo el planeta, lo que representa más del 6% de la población mundial. Se calcula que aumentará a 900 millones en el 2050.

La Asociación Mexicana para la Audición busca brindar atención médica a personas con discapacidad auditiva. Además de capacitar a pacientes y familiares con el apoyo de profesionales de la salud con el objetivo de mejorar su calidad de vida.

Desde la asociación han destacado el uso de aparatos auditivos como son los audífonos. Han alertado también de que se ha comprobado que su uso con volúmenes muy altos puede provocar pérdida de audición.

Los pacientes con pérdidas de audición se registran en aumento en edades menores de hasta 15 años y con trauma acústico, que si no se detecta a tiempo, puede provocar una discapacidad auditiva.

Causas y recomendaciones

De acuerdo con el Servicio de Audiología del Instituto Mexicano del Seguro Social entre los problemas auditivos más frecuentes está la otosclerosis, y la disminución de la capacidad auditiva en adultos causada por edad, medicamentos, infecciones, malformaciones congénitas y por ruido, denominada cortipatía degenerativa.

Las causas hereditarias y congénitas son las principales detonantes. Son malformaciones de la parte externa, media e interna del oído en bebés que nacen con bajo peso, con algún problema neurológico o que desarrollan ictericia, además de problemas cardiovasculares y metabólicos. En el caso de los pequeños la vacunación oportuna puede prevenir la rubeóla congénita y las pruebas de tamizaje auditivo.

Personas con implante coclear y COVID-19

Los usuarios de implante coclear no son un grupo de mayor riesgo ante la COVID-19, según informan expertos, por ello no hay razón para dejar de usarlos. Sin embargo, la rutina de limpieza podría requerir más cuidado, habrá que limpiarlo cada vez que se manipule con las manos y estas deberán estar lavadas antes y después del contacto.

El implante debe ser manipulado únicamente por el usuario y si fuera un menor, sólo por su cuidador principal. Las personas que asisten a rehabilitación de método auditivo verbal deben tomarlas a distancia.