El desarrollo pleno de las especialidades de Enfermería, así como la exigencia de la convocatoria de la Prueba de Evaluación de la Competencia de la especialidad de Enfermería Familiar y Comunitaria, la aprobación del programa formativo de la especialidad de Cuidados Médico-Quirúrgicos y la creación de las categorías profesionales y catalogación de los puestos de trabajo son algunas de las prioridades que ha destacado Florentino Pérez Raya, recientemente nombrado presidente del Consejo General de Enfermería (CGE) en sustitución de Máximo González Jurado, quien ha dejado el cargo “por motivos familiares”, según han informado desde el Consejo. Entre sus propósitos también están cerrar el desarrollo definitivo de la prescripción enfermera; la modificación de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias y promover los necesarios cambios normativos que hagan efectivo el acceso a puestos de gestión por parte de las enfermeras.

“Debemos consolidar los logros obtenidos en estos años y que los enfermeros vean reconocido en toda su plenitud su rol en el sistema sanitario y en la salud del paciente, ya no desde la sociedad, donde somos queridos y valorados, sino desde todos los estamentos sanitarios y políticos”, ha dicho el presidente.

Estudio de necesidades en Atención Especializada

El sustituto de González Jurado también se ha mostrado preocupado por la inestabilidad laboral: “Una atención sanitaria de calidad jamás será posible sin la adecuación de plantillas y una ratio enfermera/paciente acorde a los estándares internacionales. Llevaremos a cabo un estudio de necesidades de enfermeros especialistas que modifique la actual política de Recursos Humanos que, en estos momentos, no va encaminada ni a la sostenibilidad del sistema ni a la seguridad de los pacientes. Centraremos esta etapa también en la ‘Vigilancia de la salud’ en los puestos de trabajo, especialmente en lo referente a la bioseguridad y los medicamentos peligrosos”.

Otro pilar sobre el que apoyará su mandato, según ha dicho, es “la investigación como eje del desarrollo profesional”. “Es necesario que la Enfermería siga apostando por la investigación y trabajando desde la evidencia científica, porque así lo requieren los nuevos retos de la sociedad”. Además, ha anunciado la instauración de premios y la celebración de jornadas y congresos, así como la publicación de una nueva revista especializada en investigación enfermera.

Solo un candidato con avales suficientes

En el momento de su nombramiento, Pérez Raya era presidente del Colegio de Enfermería de Córdoba y del Consejo Andaluz de Enfermería, así como vicepresidente segundo del Consejo General de Enfermería. Su candidatura ha sido la única presentada oficialmente a las elecciones, ya que los otros tres precandidatos a la Presidencia no han conseguido reunir los avales necesarios. Según informa el Consejo, la candidatura del ya presidente ha logrado el respaldo de 28 colegios provinciales de enfermería (el 64 por ciento), mientras que los otros aspirantes no han tenido al menos el respaldo de 15 colegios que exigen los Estatutos.

La enfermera Carmen Ferrer Arnedo ha sido propuesta por diez colegios (23%); la presidenta del Colegio de Enfermería de Soria, Isabel Galán, por cinco colegios (11%) y el presidente del Colegio de Badajoz, Carlos Tardío Cordón, ha sido propuesto por un colegio (2%).

Durante su toma de posesión, Pérez Raya ha tendido la mano a los tres precandidatos, así como a los Colegios de Enfermería y a todos los profesionales de Enfermería de España “para contribuir a la defensa y el progreso de la profesión enfermera”.

“Las pequeñas miserias del proceso”

En su blog personal, Carmen Ferrer Arnedo ha mostrado su descontento con “las pequeñas miserias del proceso” electoral: “Hubo quien me dijo que había presentado mi candidatura demasiado pronto. Como si el proceso electoral, convocado sin previo aviso y con apenas siete días para reunir los quince avales de Colegios provinciales necesarios, admitiera retrasos y no estuviera atado y bien atado. Y, en definitiva, después de treinta años ¿Pronto para qué?”.

Además, Ferrer Arnedo ha lamentado que ni siquiera haya conseguido el aval del Colegio de Enfermería de Madrid: “Y bien que lo siento, es un colegio al que llevo cotizando más de treinta años, con el que he colaborado desinteresadamente”.

“El proceso electoral me ha enseñado que debe aumentar la trasparencia y la participación de los colegiados para evitar esa sensación de falta de limpieza que rezuman muchas de las acciones del Consejo General. Por eso ruego a los Colegios Provinciales se informen sobre cuantos asuntos consideren que van en contra de los intereses de los colegiados, cuyas cuotas no están para ningún negocio ajeno a todo aquello que no sea el desarrollo y defensa de la profesión”, añade la enfermera madrileña.