La tolerancia y la persistencia bacteriana a los antibióticos puede ser una de las causas que contribuyen al teórico fracaso terapéutico de un paciente, ya que hay una potencial adquisición de resistencias tras la exposición antibiótica repetida. Asimismo, ambos fenómenos estarían implicados en las recidivas e infecciones crónicas, sobre todo en infecciones de alto inóculo y/o complejas, principalmente las asociadas a biofilm.

Así lo considera el doctor Luis Eduardo López Cortés, de la Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas y Microbiología y Medicina Preventiva, en el Hospital Universitario Virgen Macarena, en Sevilla.

Este especialista lo ha expuesto en la mesa “Tolerancia, persistente y heterorresistencia bacteriana: clave en la lucha frente a la resistencia a los antimicrobianos”, que ha tenido lugar en el marco del XXIV Congreso de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).

El especialista refiere, no obstante, que hay una falta de estandarización de técnicas diagnósticas, sobre todo en tolerancia y persistencia, que permitan extraer conclusiones claras de sus implicaciones clínicas y pronósticas. De hecho, en una misma población bacteriana pueden persistir todos los fenómenos, lo que dificulta mucho su  diferenciación.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, el doctor López Cortés ha concluido que es importante valorar la antibioterapia previa que ha recibido el paciente. “Aunque no sepamos trasladar la tolerancia y persistencia bacteriana a la clínica, debemos saber que existe y pueden influir en una evolución desfavorable”, incide.

Persistencia bacteriana

Uno de los principales problemas en este sentido es que aún no está suficientemente extendido el conocimiento de lo que es la persistencia y la tolerancia bacteriana a los antimicrobianos, así como la heterorresistencia. En este sentido, los tres ponentes de la mesa ahondaron en estos conceptos haciendo hincapié en la necesidad de su conocimiento por parte de los clínicos para que se habitúen a su valoración.

La tolerancia se define como la capacidad de una población bacteriana de sobrevivir temporalmente a un tratamiento antibiótico sin aumentar su concentración mínima inhibitoria (CMI). En la resistencia, la mayor parte de la población es sensible siendo una subpoblación tolerante.

“Ambos fenómenos se pueden medir con curvas de letalidad de la población bacteriana”, explicó la doctora Julia Guzmán Puche, de la Unidad de Gestión Clínica de Microbiología del Hospital Universitario Reina Sofía, IMIBIC, en Córdoba.

Por su parte, la heterorresistencia es la presencia de subpoblaciones con respuesta variable a los antimicrobianos dentro de una misma población bacteriana. En este caso, a diferencia de intolerancia y la resistencia, sí que hay un aumento de la CMI con respecto a la población mayoritaria aunque sea de manera transitoria “El gold standard para medirlo sería un análisis de perfil de población”, subrayó la especialista.

Nuevas líneas de tratamiento

Una vez explicadas las definiciones, la doctora María del Mar Tomás, del servicio de Microbiología del Hospital Universitario de A Coruña, hizo un repaso de diversos estudios al respecto. Tomás concluyó que es fundamental analizar cuáles son los mecanismos moleculares asociados a la persistencia y la tolerancia, principalmente, y también a la heterorresistencia. Un análisis que, a su juicio, “debe estar enfocado al desarrollo de nuevos tratamientos innovadores anti-infecciosos”.

En este contexto, ha hecho un repaso de investigaciones que ya están en marcha para la identificación de nuevas líneas de tratamiento. Entre ellas, ha expuesto como algunas vías prometedoras las relacionadas con inhibidores Quorum Sensing, endolisinas, tratamientos anticancerígenos, toxina antitoxina (TR), alarmona ppGpp o la tecnología CRISPR-Cas.

“Hablamos de mecanismos moleculares que son futuras dianas de nuevos tratamientos anti-infecciosos. Incluso, es probable que sean terapias en combinación con anti-microbianos, ya que, tanto los bacteriófagos como estos tratamientos, pueden re-sensibilizar a la bacteria frente al antibiótico y ser utilizado de forma combinada”.