La salud de vanguardia es, según el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno, "el desarrollo de procedimientos innovadores para mejorar la prevención, diagnóstico, tratamiento o rehabilitación de los pacientes de forma personalizada".

Con la finalidad de "realizar una transformación del sector salud con acciones en las que la ciencia, la innovación y la digitalización vayan de la mano para afrontar los nuevos retos sanitarios", se creó el ‘PERTE para la Salud de Vanguardia’. Una herramienta que han abordado grandes expertos invitados en la XV Conferencia Anual de las Plataformas Tecnológicas de Investigación Biomédica.

Los PERTE (Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica) son un instrumento de colaboración público privada en los que colaboran las distintas administraciones públicas empresas, empresas y centros de investigación. Su objetivo es impulsar grandes iniciativas que contribuyan claramente a la transformación de la economía española. "Es un plan ambicioso, exhaustivo y amplio, que cuenta con una financiación 1.469 millones de euros", ha  recordado  Josep Samitier, director del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC), quien ha moderado la sesión.

Transformación del modelo productivo 

Para el Instituto de Salud Carlos III, según su director Cristóbal Belda, este PERTE "es una herramienta que permite recorrer esa brecha que no hemos sido capaces de resolver en los últimos años". Es decir, "el salto entre el tejido académico y el industrial".

Belda también ha definido el PERTE "como una herramienta para la transformación del modelo productivo". Porque España es "una de las principales potencias en producción científica del mundo". "Producimos a un nivel muy superior en valores absolutos a lo que nos corresponde por el tamaño de nuestra economía. Nuestro tejido científico publica en las mejores revistas del mundo. Y nuestros científicos forman parte de la élite mundial", ha asegurado.

El PERTE, en su opinión, ayudará a aprovechar todo ese conocimiento. Para que "las científicas y científicos con vocación de dedicarse a la Ciencia transformen el tiempo en riqueza, entendida como creación de empleo, fábricas, etc". También para que haya más investigación por parte de los profesionales sanitarios.

Problema de transferencia

Otro de los ponentes ha sido el director general del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), Javier Ponce, que ha señalado como ejercicio pendiente "la transferencia". Un problema que no solo se da en España, sino en todo el mundo. "No puedes trasladar el esquema de allí a aquí, aunque puedes aprender buenas prácticas", ha señalado.

El problema es que, en España, "no está suficientemente profesionalizada la transferencia desde el terreno científico al industrial", por lo que "corremos el riesgo de que nos convirtamos en el laboratorio de las multinacionales".

"Desde el PERTE, proponemos intentar solventar deficiencias que hemos tenido en el pasado con la colaboración de otros ámbitos de la administración, para ser capaces de co-financiar al centro de investigación y a la empresa a la vez, en el mismo proyecto y ejercicio, y de la mejor manera posible", ha  asegurado. De hecho, están ya "ultimando eso con el Instituto de Salud Carlos III".

Como portavoz académico, Valentín Ceña, catedrático de Farmacología en la Universidad de Castilla-La Mancha, ha asegurado que este PERTE, como cualquier otro del área de la salud, "no está aislado". "Pretenden integrarse en todas las políticas de I+D+I", ha afirmado.

Ceña ha incidido en la excelencia científica, asegurando que "España es uno de los países punteros en nanofármacos y nanocompuestos aplicados a la salud", y en la multidisciplinariedad. "Hay un gran número de grupos de investigación que participan en la génesis del proyecto. Esto da lugar a sinergias que hacen que se establezcan lazos que potencien las capacidades de cada uno", ha añadido.

Apoyar a la industria

Dando voz a la industria farmacéutica, la directora de innovación y Gestión del Pipeline de proyectos en la compañía Reig Jofre, Isabel Amat, se ha mostrado más crítica con algunos aspectos del PERTE.

Ella ha asegurado que "invertir en salud es invertir en investigación".  "Hay que aumentar esa masa crítica para trasladar los nuevos descubrimientos en proyectos financiables que puedan traer inversión privada para llevar hacia adelante las soluciones", ha apuntado. El fin es llegar a los pacientes.

Por eso, ha instado a "seguir apoyando" a la industria. "Hemos visto en la pandemia lo importante que es tener una industria fuerte como receptora de la innovación. Y en este sentido, pensamos que no acabamos de ver dónde está el vehículo que nos ayuda a tomar decisiones de forma más rápida. O para poder emprender más" ha asegurado.

Para todos los planes que tienen, necesitan "herramientas que los catalicen". El director del CDTI le ha asegurado que pronto contarán con ellas.