Evaluar la eficacia y seguridad de plitidepsina como tratamiento del COVID-19 (SARS-CoV-2) en pacientes ingresados es el objetivo del ensayo clínico en fase II que la biofarmacéutica española PharmaMar ha presentado ante la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.

Si bien actualmente el protocolo está en proceso de evaluación, el objetivo es incluir en dicho ensayo  160 pacientes ingresados en hospitales de España. De esta forma, se pretende evaluar si plitidepsina, administrado de forma intravenosa durante 5 días a pacientes con neumonía por COVD-19, reduce la proporción de pacientes que evolucionan a Síndrome de Distrés Respiratorio Agudo, la principal causa por la que los pacientes requieren ventilación mecánica y/o ingreso en las Unidades de Cuidados Intensivos.

Según José María Fernández, presidente de PharmaMar, “esta situación de emergencia sanitaria exige que todos trabajemos juntos para frenar esta pandemia. Cada uno de nosotros está obligado a dar el máximo”. Y añade, “En cuanto recibamos la autorización de la AEMPS podremos empezar el ensayo clínico con plitidepsina y esperamos que se pueda convertir en un arma eficaz contra el COVID-19”.

La evidencia sobre plitidepsina

Plitidepsina actúa bloqueando la proteína eEF1A, presente en las células humanas, y que es utilizada por el SARS-CoV-2 para reproducirse e infectar a otras células. Mediante este bloqueo, se evita la reproducción del virus dentro de la célula haciendo inviable su propagación al resto de las células del organismo.

Actualmente está aprobado en Australia para el tratamiento de mieloma múltiple, ha demostrado además eficacia como antiviral en estudios in vitro llevados a cabo en el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC frente al coronavirus humano HCoV-229E, y anteriormente frente a otros tipos de virus en el Instituto de Salud Carlos III.

El pasado 13 de marzo, la compañía anunció resultados de los estudios in vitro de plitidepsina en el coronavirus humano HCoV-229E, con un mecanismo de multiplicación y propagación muy similar al SARS-CoV-2. Los estudios se han llevado a cabo en el Centro Nacional de Biotecnología del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) por los doctores Luis Enjuanes, Sonia Zúñiga e Isabel Solá.