La ‘Estrategia España 2050’, que acaba de presentar Pedro Sánchez y que ha sido elaborado por la Oficina de Prospectiva y Estrategia, propone acometer la reforma estructural del Sistema Nacional de Salud (SNS) con un cambio en la organización de los servicios sanitarios. Para ello plantea mejorar los mecanismos de rendición de cuentas para que los resultados por procesos y centros sean públicos y puedan ser consultados por cualquier ciudadano.

El documento presentado tiene como otro elemento principal de análisis el envejecimiento de la sociedad que se espera que incremente en tres años para los próximos 30 años. En ese sentido, se prevé para 2050 que uno de cada tres españoles tendrá 65 años o más, de los que solo 1,7 estará en edad de trabajar; hoy son 3,4 personas.

Para hacer frente a ese envejecimiento poblacional, el Ejecutivo, además del cambio del SNS, también sugiere que nuestro país debe apostar por la tecnología. Para esta parte ya han destinado diferentes partidas (las más amplias de las destinadas al capítulo sanitario) de los fondos europeos para el Plan de Recuperación.

Organización de los servicios sanitarios

Para la reforma del SNS, la estrategia del actual Gobierno de España plantea la implementación de cambios estructurales en materia de organización de los servicios sanitarios. Para ello han diseñado dos líneas de actuación:

  • Fomentar cambios institucionales para crear un marco de buen gobierno de la Sanidad. En este punto se incluye facilitar informes de planificación de los servicios sanitarios y sus costes, así como los resultados por procesos y centros a toda la ciudadanía. Para ello, se habla también de mejorar los mecanismos de rendición de cuentas, según reza el documento.

 

  • Pasar de un modelo organizativo centrado en el tratamiento del paciente agudo, a uno centrado en el abordaje de la cronicidad. En este capítulo se menciona el refuerzo de la Atención Primaria y la mejora de la coordinación con la atención hospitalaria.

 

Objetivos de esa reforma

Además de la reforma del SNS, se sugieren unos objetivos concretos “que permitan monitorear los avances realizados y orientar la ambición de las reformas”. Entre esos objetivos se propone elevar el gasto público en Sanidad de forma progresiva, hasta el 7% del PIB en la próxima década. De este modo, se espera “responder a las futuras necesidades y demandas de servicios sanitarios de una sociedad longeva”.

Asimismo, contemplan la ampliación de la cobertura y la mejora de la calidad del sistema de cuidados de larga duración, elevando su financiación hasta cotas próximas al 2,5% del PIB en 2050, y prestando especial atención a su coordinación con el sistema sanitario.

Convertir la salud en un eje central

Para acometer esos objetivos y “convertir la salud en un eje central”, en el documento recién presentado se habla de cuatro políticas fundamentales que permitirán mejorar la asistencia sanitaria en nuestro país.

Por un lado, se habla de crear una estrategia nacional de envejecimiento saludable. En ella se contempla la participación de todos los agentes sociales y deberá centrarse en la prevención y el autocuidado de la salud.

También se menciona la reducción de las desigualdades en salud en función del género, el nivel educativo, la ocupación y el lugar de residencia. Y se hace mención especial al cuidado de la salud mental en la población mayor como eje prioritario en las políticas de salud. Se propone reforzar la integración de la salud mental en la cartera de servicios del SNS.

Otra política esencial es el establecimiento de una Agencia de Evaluación de Políticas en Salud. Hablan de una entidad autónoma e independiente que evalúe las intervenciones con mayor potencial para mejorar la esperanza de vida manteniendo la buena salud.

‘Apuntalar la solvencia del SNS’ a partir de la reforma estructural es la tercer política. Y la cuarta y última se centra en la “obtención eficiente y equitativa de resultados en salud”. Apartado que se abordaría mediante una financiación en función del coste-efectividad y atendiendo a criterios de equidad.

Cuidados de larga duración

En la estrategia España 2050, el Gobierno también contempla la transformación del sistema de cuidados de larga duración. Y lo hace a través de unas propuestas que abarcan incrementar las prestaciones en especie, eliminar las barreras de acceso a esos servicios y mejorar la coordinación entre el SNS y los cuidados de larga duración, integrando estos últimos en los servicios sanitarios.