E.P.- El Plan de Salud 2003-2007 fija entre sus objetivos principales la lucha contra las enfermedades degenerativas como el Parkinson y el Alzheimer, "que afectan cada vez a un número mayor de pacientes, al afectar a personas mayores", según explicó el consejero de Sanidad murciano, Francisco Marqués, durante la presentación en la Asamblea Regional, de dicho plan.

Marqués señaló que esta actuación absorberá gran parte de los 1.045 millones de euros que la Administración regional se gastará este año en Sanidad y totalizará alrededor de 5.000 en sus cinco años de ejecución. Entre los objetivos expresos que constan en el plan, al margen de las enfermedades neurodegenerativas, se menciona la elaboración de un Plan Integral sobre el Cáncer, que incidirá en la mejora de la atención a los afectados, el control de los factores de riego que ocasionan las enfermedades cardiovasculares, y medidas de prevención e investigación de enfermedades transmisibles como la tuberculosis o el sida. Otras áreas consideradas como de acción prioritaria son las de prevención y tratamiento integral de las drogodependencias, la de prevención y atención a diabéticos y mejora de educación para la prevención de accidentes de tráfico.

En este plan, según Marqués, han colaborado un total de 83 especialistas de todas las áreas sanitarias que se abordan, lo cual le concede un gran valor como instrumento para planificar y gestionar la sanidad en los próximos cinco años.

Críticas de la oposición

Nada más lejos de lo que desgranó la oposición, que calificó de proyecto sin objetivos evaluables el plan. Así, el diputado del PSOE Rafael González Tovar echó en falta una evaluación del Plan de Salud 1998-2000, previa a la elaboración del plan presentado. Además, puso en duda que la participación social en la fijación de los objetivos haya sido suficientemente amplia. Ante esa insinuación, Marqués se subió a la tribuna y empleó cinco minutos en leer los nombres de todos los facultativos que han participado en la redacción del plan. A todo esto, González Tovar calificó las líneas de actuación del plan de "grandes proyectos sin cuantificación económica" que forman "un mal simulacro de propuesta electoralista".

Tanto él como el diputado de IU, Joaquín Dólera, incidieron, por ejemplo, en que los objetivos para extender las revisiones bucodentales a los niños de 6 a 14 años terminan abruptamente cuando se llega a la atención de niños de diez años. "Me pregunto qué pasa con al abanico de chavales de entre 10 y 14 años y si se les va a llegar a atender", señaló Dólera. A su juicio, el plan es "un cúmulo de generalidades sin presupuesto ni objetivos evaluables" y la argumentación de Marqués "sitúa a los profesionales que han contribuido como escudos humanos de sus objetivos".