Continúan las quejas sobre el Anteproyecto de Ley de modificación del Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad. Los sindicatos, que esperaban que los cambios fueran en la línea de las medidas urgentes aprobadas para la reducción de la temporalidad en el empleo público, se sienten ahora defraudados.

Tomás Toranzo, presidente del la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), explica que ya en la primera reunión del Ámbito de Negociación pidieron que unificaran todos los modelos de contratación y desapareciera la figura del personal eventual.

“Primero, porque induce a confusión terminológica y, segundo, porque ya no debería existir”, explica. Buscaban que la redacción fuera similar a la contemplada en el Estatuto Básico del Empleado Público.

Con todo, en esa primera reunión que mantuvieron, el entonces director general de Ordenación Profesional, Vicenç Martínez, les comunicó que era meramente informativa. “Nosotros, como el resto de organizaciones, protestamos. El Ámbito de Negociación, como su propio nombre indica, es para negociar. También la ley indica que lo que afecta al personal debe negociarse”, asegura Toranzo.

En una segunda reunión sí tuvieron la oportunidad de exponer su opinión. “Pero el ministerio se limitó a tomar nota. Como vemos en el resultado final, no introdujo nada de lo que se dijo. Ha mantenido su propuesta inicial. Eso demuestra que la voluntad negociadora del ministerio es absolutamente nula”, afirma.

“Absolutamente inaceptable”

La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO (FSS-CCOO) ya ha presentado alegaciones al texto por considerar “absolutamente inaceptable el manteniendo de la figura del eventual en la norma”.

Tampoco están de acuerdo con la capacidad de las Administraciones Públicas sanitarias de seguir contratando personal eventual cuando “sea necesario para garantizar el funcionamiento permanente y continuado de los centros sanitarios”, sin ningún tipo de control y facilitando que en los próximos años se vuelvan a repetir las altísimas e inasumibles cifras de temporalidad actuales.

El sindicato también esperaba que el texto se adaptara a la Ley 20/2021, de 28 de diciembre, de Medidas Urgentes para la Reducción de la Temporalidad en el Empleo Público. Rosa Cuadrado, responsable de Acción Sindical Pública de la FSS-CCOO, explica que todas las alegaciones que han hecho van destinadas a que desaparezca la figura del personal eventual.

“Es la que nos ha llevado a que, por la ley de estabilización, se vayan a convocar más de 70.000 plazas. Y eso teniendo en cuenta que entre los años 2017 y 2019 ha habido otras OPEs de estabilización con unas 90.000 plazas. Ese personal eventual, que tienes opción de contratar 12 meses hasta los tres años, va a llevar a las mismas tasas de temporalidad que tiene el sector sanitario. Es una figura que solo va a servir en el personal estatutario”, prosigue.

Y eso, señala, es lo que ha posibilitado que la Sanidad sea la administración pública que más temporalidad tiene, con un efecto sobre trabajadores, que cargan con la “precariedad e inseguridad”.

Sin singularidades en los contratos

Pero no es lo único que los sindicatos habían pedido y que no han visto reflejado en el texto. Toranzo señala que vieron la oportunidad de introducir algunas singularidades para ciertos colectivos.

“Muchas veces, la estandarización para todo tipo de contratos da lugar a errores. Pensamos que había que introducir singularidades”, afirma. “Se podría haber aprovechado el momento para hacerlo, pero el ministerio no quiere. Aduce que es un momento crítico, por la premura del tiempo. Pero desde diciembre hasta ahora ha sido tiempo suficiente para negociar", se lamenta.