Planificar las actuaciones sanitarias es una de las claves para evitar un nuevo colapso de los sistemas sanitarios. En este sentido no solo es importante el ámbito asistencial, sino también el farmacéutico. Y en es que no sólo algunos diagnósticos y consultas se han retrasado. También el acceso a los tratamientos, en particular a los innovadores, se ha resentido en algunos casos. Así se ha señalado en el webinar “El acceso a la innovación farmacéutica en la era post COVID-19”, organizado por la división de Oncología de Pierre Fabre. Uno de los aspectos destacados ha sido la necesidad de potenciar la telefarmacia y la priorización en la innovación como instrumentos a afianzar en los próximos meses.

A este respecto intervenía el director del área de farmacia y del medicamento del Consorci de Salut i Social de Catalunya, Antoni Gilabert. Según el mismo esta pandemia ha generado “una disminución de la actividad asistencial general como resultado del aumento de la actividad del tratamiento del COVID-19”.  Esto ha tenido un impacto directo en el hecho de que el inicio de nuevos tratamientos se haya reducido.

Ante esta situación es necesario tomar decisiones. “Hay que pensar qué tratamientos vamos a priorizar, qué productos deben ser sujetos a una vigilancia especial, por ejemplo, para evitar que haya desabastecimientos”, ha explicado. También es necesario, a su juicio, que los gobiernos decidan “cómo evaluar la innovación y cómo financiar. No sólo por lo que ha pasado, sino por lo que viene”.

Potenciar la telefarmacia

Por su parte, Pedro Gómez Pajuelo, economista de la salud, ha advertido de que el acceso a la innovación más temprana ha estado rodeado de enormes dificultades. “Itinerarios confusos, modificaciones constantes de protocolos, información contradictoria, cambio de interlocutores y una mala comunicación a los pacientes”.

Respecto a propuestas de mejora, ha indicado que “el medicamento tendrá que llevarse a un ámbito más próximo al paciente”. Esto pasará por la necesidad de potenciar la telefarmacia al igual que la telemedicina.

Sobre esta necesidad de potenciar la telefarmacia también se pronunciaba Gilabert. Según el experto, la telefarmacia ha favorecido la flexibilización de la renovación de los planes terapéuticos sin tener que ir al centro de salud. De igual modo, se ha adaptado la dispensación de la medicación hospitalaria ambulatoria, sin que el paciente haya tenido que acudir al hospital.