Redacción/E.P.- El PP extremeño ha presentado ante el Tribunal de Cuentas una denuncia contra la Junta de Extremadura por no justificar un gasto de más de 65 millones de euros en el 2002, dinero que "supuestamente se ha gastado en la compra de material sanitario de alta tecnología, material que no sabemos dónde está y si realmente se compró". Así lo puso de manifiesto el diputado popular de la Asamblea de Extremadura, Javier Casado, quien aseguró que se trata del "escándalo más grave de la legislatura actual" y que "tanto silencio sobre el destino de los 65 millones de euros en alta tecnología sanitaria por parte del Gobierno extremeño hace pensar en que algo huele mal y que no se están haciendo las cosas bien". De ahí " indicó Casado – que el PP haya pedido al Tribunal de Cuentas que revise todos los gastos y contrataciones realizadas por la Junta a través de la Consejería de Sanidad y Consumo durante el 2002 y compruebe "si éstas se han sometido a las bases y principios de legalidad, eficiencia y economía". "Vamos a llegar hasta el final y no pararemos hasta saber en qué se ha gastado el dinero", enfatizó Casado.

El diputado añadió que el consejero de Sanidad, Guillermo Fernández Vara, afirmó que se han invertido 89 millones de euros en obras realizadas y compra de medios de alta tecnología sanitaria en 2002, pero en el Diario Oficial de Extremadura (DOE) "sólo están publicadas inversiones por una cifra que no llega a los 24 millones de euros, es decir, hay 65 millones de euros que se dicen gastados, no se sabe dónde están". Casado además indicó que "al parecer" las compras del material sanitario de alta tecnología se habían adquirido a través de una sociedad instrumental, a través de la Sociedad de Fomento Industrial de Extremadura, lo que a su juicio "no es legal", pues se trata de una empresa pública de la Junta cuyo objetivo social "no es intermediar en compras".

Agregó que "es intolerable" que la Junta, pese a las diversas peticiones por parte del PP de una explicación, "no diga absolutamente nada" sobre el tema y que "se gasten más de 65 millones de euros en algo tan sensible como es la Sanidad, sin publicidad, sin control, sin saber que se compra, ni tampoco en dónde se encuentra ese material de alta tecnología adquirido".

"El consejero de Sanidad ni el propio Servicio Extremeño de Salud (SES) puede jugar con la salud de los extremeños comprando a empresas amigas, sin saber qué se compra, ni a quién ni dónde está instalada esta maquinaria", aseguró Casado, al tiempo que reclamó una vez más a la Junta que especifique "partida por partida" en qué se ha invertido el dinero gastado en sanidad durante el año 2002. También se preguntó el diputado "qué ventajas puede tener para la sociedad extremeña que se haga algo así, con tanto ocultismo", y subrayó que "se trata de un escándalo gravísimo que atenta contra la salud de los extremeños, por lo que vamos a dar la cara hasta el final pues aquí algo no se dice o esconde", concluyó Javier Casado.

Respuesta del Servicio Extremeño de Salud

Ante estas declaraciones, el Servicio Extremeño de Salud (SES) ha emitido un comunicado mediante el cual señala que si el diputado popular y su partido "han tardado más de dos meses en entresacar los datos de las inversiones y han tenido que recurrir a las noticias aparecidas en una publicación del SES, se entiende que desconozcan que estas inversiones se han realizado al amparo del artículo 68 de la Ley de Hacienda de la Comunidad Autónoma de Extremadura, que posibilita estas inversiones a través de la Sociedad de Fomento Industrial de Extremadura, S.A.(SOFIEX) "

Según continúan en su nota dicha denuncia "expresa la incapacidad para reconocer la voluntad de la Junta de Extremadura para realizar unas inversiones necesarias, que redundarán en más y mejor Sanidad para los ciudadanos" y señalan que su denuncia además está "en la necesidad de justificar el estado en que se recibió, transferido por el Gobierno central, el parque de alta tecnología en materia sanitaria", eso sí, según destacan "en manos de las empresas sanitarias privadas que aparecieron en Extremadura al amparo de la gestión del Partido Popular".