Un análisis realizado por Cegedim Health Data España, la consultora europea de Real World Data y Real World Evidence, refleja el impacto positivo del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos. Así, desde la implantación del mismo la prescripción ambulatoria de antibióticos comunes ha descendido un 9 por ciento.

El Plan Nacional de Resistencia a los Antibióticos tiene como objetivo reducir el riesgo de selección y diseminación de la resistencia a los antibióticos. Así, comparando cifras de 2014, año de su implantación, y 2021, se concluye que en 2014 el 42,3 por ciento de los pacientes que acudieron al médico recibieron prescripción ambulatoria de antibióticos. En 2021 esta cifra se ha reducido a un 29,3 por ciento.

Cabe recordar que España se coloca la 5ª en el ranking de consumo de antibióticos en el ámbito comunitario. Solo en nuestro país, unas 3.000 personas al año mueren como consecuencia de infecciones resistentes.

Prescripción ambulatoria de antibióticos

El antibiótico más recetado en nuestro país en el ámbito ambulatorio es la amoxicilina en combinación con inhibidores de la beta-lactamasa. Este representa un 28 por ciento del total en 2021. Le siguen en el top 3 la amoxicilina (13 por ciento) y la azitromicina (12 por ciento). Estos fármacos siguen encabezando el ranking desde 2014, y actualmente representan aproximadamente en su conjunto el 53,54 por ciento de la prescripción ambulatoria de antibióticos. No obstante, se observa una ligera bajada en cada uno de ellos desde 2014. Por entonces representaban casi un 30 por ciento las prescripciones de amoxicilina en combinación con inhibidores de beta-lactamasa. Después la seguía en mayor prescripción la amoxicilina, con un 20 por ciento de las recetas. En última posición, la azitromicina, con un 10 por ciento de las prescripciones.

Por otra parte, antibióticos como la fosfomicina, generalmente indicada para tratar infecciones urinarias no complicadas en mujeres, han aumentado en un 81,8 por ciento su nivel de prescripción desde 2014 hasta ahora. La cefuroxima (de uso frecuente en bronquitis, gonorrea, enfermedad de Lyme e infecciones de la piel, oídos, senos paranasales, garganta, amígdalas, y del tracto urinario) es otra de las formulaciones que crece en uso. En esta ocasión en torno a un 29,8 por ciento, en el mismo periodo. En cambio, moléculas como el ciprofloxacino se mantienen estables a lo largo de los años en cuanto a prescripción, o bien caen en desuso como el levofloxacino. Este reduce sus prescripciones en un 26,2 por ciento si comparamos sus cifras en 2014 vs las de 2021.

Las cifras de este análisis se extraen de la base de datos anonimizados del mundo real THIN (The Health Improvement Network). Se trata de una potente herramienta con más de 69 millones de registros anónimos de pacientes de toda Europa, de los que casi 2 millones son españoles, con toda su historia clínica.