La enfermedad tromboembólica venosa, en sus dos vertientes, la trombosis venosa profunda y el embolismo pulmonar, es la tercera enfermedad cardiovascular más frecuente en el mundo y afecta a más de cinco millones de pacientes al año.

En España, entre uno y dos de cada mil individuos sufre un episodio de tromboembolismo venoso. En el caso de haber padecido una operación de cirugía ortopédica de cadera o rodilla, las probabilidades se multiplican por más de cien. En España se calcula que unas 70.000 personas sufren un tromboembolismo venoso cada año.

Sin ningún tipo de tratamiento preventivo, se calcula que un 60% de los pacientes que han sido operados de cirugía ortopédica mayor sufre un episodio de tromboembolismo venoso. Con la profilaxis actual el porcentaje se ha reducido ostensiblemente, pero no de forma suficiente.

Para responder a esta necesidad, se ha lanzado en España una nueva terapia que demuestra una reducción de más de un 55%. Esta nueva terapia, el Fondaparinux sódico, Arixtra, un nuevo medicamento antitrombótico, se está lanzando al mercado por Sanofi-Synthélabo. Un estudio realizado en más de 7.500 pacientes ha demostrado una reducción global del riesgo en más del 55%.

Arixtra es el primero de una nueva clase de agentes antitrombóticos selectivos: los inhibidores del Factor Xa, uno de los factores que interviene en la cascada de coagulación. La enfermedad tromboembólica se produce cuando un trombo obtura un vaso sanguíneo como consecuencia de una exagerada respuesta del mecanismo hemostático. La inhibición del Factor Xa interrumpe la cascada de coagulación, previniendo así la formación y desarrollo de los trombos.

Estos mecanismos de acción, claramente definidos, permiten que el efecto conseguido por Arixtra sea mucho más potente.