Antonio Morente, Sevilla.-El presidente de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME), Joaquín Fernández Cruz, considera que hay que redefinir en profundidad el papel de tanto de las oficinas de farmacia como de los Colegios de Médicos, ya que considera que con su actual funcionamiento le ponen las cosas muy difíciles al colectivo médico. El doctor Fernández Cruz hizo estas declaraciones en el marco de los II Encuentros de la Sanidad, organizados, recientemente, en Sevilla por la Fundación Coll Colomé, un foro en el que insistió que hay que "dignificar la profesión con mejores sueldos y una mayor consideración".

En su análisis, que tituló "La política sanitaria actual desde el punto de vista de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas", lamentó que estas entidades, casi centenarias, "han jugado un papel nunca reconocido por la Administración, que las ha utilizado" según su conveniencia. "Tenemos una Sanidad muy buena, de lujo para lo que se paga", en buena parte gracias al esfuerzo de los profesionales, por lo que cree que hay que revalorizar el papel de éstos.

Para Fernández Cruz, la Sanidad en España sufre problemas en buena parte porque la Atención Primaria no está bien integrada en la red hospitalaria, a lo que se une que éstos se han convertido en cuellos de botellas en patologías que "suponen una angustia para el paciente". Pese a que el centro de gravedad está desviado hacia los hospitales, se da la circunstancia de que en nuestro país se produjeron el año pasado 267 millones de consultas en Atención Primaria, frente a los 50 millones de la especializada.

Entre sus críticas también incluyó la inexistencia de una acreditación de centros por agencias externas", al tiempo que lamentó que no hay homogeneidad en las comunidades autónomas en cuestiones tan primarias como puede ser un sueldo igualitario para los profesionales con una misma categoría. Asimismo, señaló que "no se entiende que a las Sociedades Científicas no las tenga en cuenta para acreditar actividades de formación médica continuada" y definió la OPE Extraordinaria como "la gran chapuza nacional".

"Oficina de inspección del tratamiento de los médicos"

Desde su punto de vista, los despachos de farmacia deberían asumir un rol como "educador de terapias", pero lo cierto es que se han convertido en "una oficina de inspección del tratamiento de los médicos", una situación que definió como "un papel mezquino" y "generador de desconfianzas y suspicacias".

Por lo que respecta al futuro sanitario, Fernández Cruz apuntó sobre todo a que habría que "elaborar unos estatutos para la práctica de la Medicina del siglo XXI", con un mejor control de la calidad asistencial y una apuesta por la medicina basada en la evidencia. Entre sus recomendaciones también incluyó las siguientes: la bioética como punto de encuentro, guías de gestión de las especialidades, formación médica continuada del postgrado y el diseño de una nueva carrera de medicina, con una redefinición del concepto de especialización.

Insistió también en que el colectivo médico debe tener una "participación activa" en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, "sobre todo en el modelo de carrera profesional, científica y administrativa", que debe ser centralizado para que no haya diferencias entre las comunidades autónomas, sentido en el que sugirió, incluso, la necesidad de un pacto de Estado entre los principales partidos políticos nacionales.

Por último, lamentó que "los Colegios Médicos no cumplan con su papel", por lo que indicó que deben modernizarse "o habrá que apostar por asociaciones profesionales", además de reclamar un incremento del Producto Interior Bruto (PIB) que se destina a Sanidad y una dignificación de la profesión, que debe pasar por "mejores sueldos y una mayor consideración".