El  presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz ha apostado  decididamente por las políticas de racionalidad del gasto que lleva a cabo el Ejecutivo regional, derivadas de la grave situación de crisis económica por la que atraviesa el país.

 

En este sentido, Sanz deja meridianamente claro que la hoja de ruta marcada que dirigirá el rumbo del Gobierno riojano durante la nueva Legislatura está condicionada por la austeridad y que “se está cumpliendo fielmente”, aunque insiste a la hora de señalar que no habrá  recortes en las prestaciones ni en los servicios sociales educativos, sanitarios o de dependencia»: “La reducción de la estructura del Gobierno en altos cargos permitió un ahorro de 2,5 millones de euros y el ajuste de la plantilla con la supresión de 55 plazas de interinos otro de 2,4 millones de euros”.

El presidente riojano recordó que dicha decisión de ajuste laboral, tanto de altos cargos como de funcionarios, fue unilateral del Gobierno regional, es decir, “ni fue pactada con sindicatos, a los que únicamente informamos, ni con nadie”: “Ahora bien, lo que sí me gustaría, al margen de las protestas con más o menor intensidad que ha habido, es que los sindicatos planteasen propuestas de ajuste tanto en los liberados en la administración pública como en las propias organizaciones sindicales”.

Camas sanitarias

El presidente se ha referido también a los problemas por los que está atravesando la Sanidad en La Rioja. Después de la difusión del retraso en el pago de la factura farmacéutica por parte del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz ha zanjado cualquier tipo de polémica: “Las farmacias tramitaban la factura mensual para el día 10 del siguiente mes y se les abonaba el 20, pero ahora se pagará a 40 días, en breve los reduciremos a 30 días y se recuperará la situación de normalidad cuando sea posible”.

Sanz achaca esta situación a la coyuntura de los mercados internacionales y a razones de tesorería de la Comunidad Autónoma: «Nuestras propias necesidades financieras, con la situación actual en que se encuentra la contratación de créditos, nos han hecho tomar medidas y reprogramar pagos como es el caso de la factura farmacéutica”.

En esta línea, el presidente autonómico ha respondido también a las críticas de días pasados sobre el cierre de camas en el Hospital San Pedro y recuerda que «todos los veranos sucede lo mismo y estamos ante un tema simplemente de lógica sanitaria». En este sentido, explica que «la actividad quirúrgica y general del hospital se reduce en verano y hemos cerrado un 7% de las camas, cuando, por ejemplo, la media a nivel nacional ha sido del 20%, que se podrían volver a reabrir sin ningún problema si fuera necesario». «La decisión en este caso no tiene nada que ver con la austeridad, sino con el propio funcionamiento del hospital», concluye.