E.P.-La Comunidad autónoma aragonesa es una de las pocas que no dispone del aparataje preciso para hacer Tomografía por Emisión de Positrones, el denominado PET, por lo que el presidente de la Sociedad Española de Medicina Nuclear (SEMN), José Manuel Carril, ha manifestado que sería "deseable que en Aragón se dispusiera ya de un proyecto para dotar a esta Comunidad autónoma de tecnología PET".

Así lo indicó durante una rueda de prensa que ofreció con motivo de la celebración del XXIV Congreso de la Sociedad Española de Medicina Nuclear que se celebra en Zaragoza y en el que participan cerca de 450 médicos.

Según explicó, esta técnica es "fundamental" en el desarrollo de esta especialidad porque "es mucho más sensible para detectar ciertos tumores", además de permitir dar un tratamiento a cada paciente "según la situación clínica de cada tumor".

En concreto, consideró que es de "utilización obligada" en caso de tumores como el nódulo pulmonar solitario, ciertos linfomas, el cáncer colo-rectal, el melanoma maligno, el cáncer de pulmón, de cabeza y cuello, o de esófago.

Al respecto, el vicepresidente de la Sociedad y miembro del servicio de Medicina Nuclear del Hospital Clínico de Barcelona, Francisco Lomeña, agregó que esta técnica tiene tres aplicaciones importantes "para cualquier tipo de cáncer".

En primer lugar, sirve para el diagnóstico de extensión, es decir, para saber la extensión de la lesión una vez que ya se conoce que hay un cáncer y posibilita hacerlo "de la forma menos agresiva y más fiable", algo que "permite decidir" sobre qué tratamiento que se le aplica al paciente, si se opera, se le da quimioterapia o radioterapia o se combinan estos tratamientos.

Además, en caso de que haya una recaída "el PET, con un solo acto exploratorio, puede detectar donde está el cáncer, si es único o está diseminado", y advirtió de la ventaja que esto supone, ya que en caso de reaparición de un tumor "no es fácil localizar las lesiones".

Asimismo, agregó que "si en cualquier momento se tiene duda del efecto de la terapia elegida" la técnica PET "permite conocer si éste es óptimo" y se puede evitar, según añadió la jefa de servicio de Medicina Nuclear del Hospital Clínico de Barcelona, Francisca Pons, "que al paciente se le hagan tratamientos agresivos innecesarios".

En esta línea, el jefe del servicio de Medicina Nuclear del Hospital Clínico de Zaragoza, Javier Banzo, explicó que de esta posibilidad se podría beneficiar un 25 por ciento de los casos.

Proyecto de Pet en el Clínico

Javier Banzo añadió que el Hospital Clínico de Zaragoza cuenta con "un proyecto de PET perfectamente diseñado desde septiembre de 2001, que está avalado por todos los jefes de servicios del hospital, la gerencia y la dirección médica".

Según Banzo, unas 1.200 personas se podrían beneficiar inicialmente en Aragón en caso de que se dotara a la Comunidad autónoma de un aparato de estas características, mientras que en estos momentos se remite a los pacientes a Barcelona, Madrid o Pamplona.

Por su parte, el vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina Nuclear explicó que la técnica de Tomografía por Emisión de Positrones se encuentra en este momento en fase de tutela "y cuando acabe este proceso pasará a incluirse en el catálogo de prestaciones sanitarias".

Añadió que estas técnicas se aplican desde hace unos diez años en España, y consiste en suministrar al paciente, mediante una inyección, una sustancia, el fluordesoxiglucosa (FDG), que tras esperar entre 45 minutos o una hora, se fija en los tejidos donde hay un consumo anormal de glucosa, lo que sucede en el caso de los tumores, ya que "estos consumen más glucosa que los tejidos normales".

Gammagrafía

Por otra parte, Francisca Pons, se refirió a la técnica de la gammagrafía de receptores de somatostatina, tanto para el diagnóstico de los tumores neuroendocrinos, como de tratamiento.

En lo que se refiere al diagnóstico, precisó que es posible "diagnosticar las lesiones de forma más precoz, y se pueden ver con un alto grado de seguridad que corresponden a este tipo de tumor, además de que también se obtiene una imagen de todo el organismo en la que se indica dónde hay lesiones tumorales".

Esta técnica "también permite plantear nuevas estratégicas terapéuticas, para actuar en las zonas con lesiones y para que la metástasis se reduzca", según precisó el miembro del servicio de Medicina Interna del Hospital Miguel Servet de Zaragoza, José Velilla, quien añadió que los tumores neuroendocrinos son "poco frecuentes, con 2 ó 3 casos por cada 100.000 habitantes al año".

Asimismo, Pons comentó que los dos centros de España con más experiencia en esta técnica -que se practica desde hace uno diez años en España- son el Hospital Clínico de Barcelona y el de Zaragoza.