Vicente Martínez, Valencia.- Cirujanos del Instituto Valenciano de Oncología (IVO) y del área de Anatomía Patológica del Hospital Clínico de Valencia desarrollan la técnica denominada "ganglio centinela" que evita las amputaciones innecesarias de partes del organismo órganos y tejidos sanos. El presidente de la Sociedad Española Oncología Quirúrgica y jefe de este servicio en el Instituto Valenciano de Oncología (IVO), Carlos Vázquez, ha detallado que "la situación del ganglio centinela predice el estado del resto de los ganglios linfáticos en el área. Sin embargo, por ser una técnica compleja sólo debe ser realizada por cirujanos especializados con entrenamiento y experiencia". Para este facultativo, la aplicación de estos avances supone una mejora considerable para los enfermos de cáncer porque supone "un método menos mutilante", del que se deriva una mayor calidad de vida.

El jefe de Oncología Quirúrgica del IVO ha recordado que este sistema se basa en la utilización de un ganglio que controla la reproducción de los tumores en los estadios iniciales de la enfermedad. Vázquez ha asegurado que este procedimiento se está desarrollando en los tumores de mama, melanoma, vagina y pene, y no se descarta que se amplíe en el futuro a otros tipos de cánceres. "Tradicionalmente cuando se producía un tumor, además de la zona afectada se mutilaban todos los ganglios cercanos", según Vázquez quien ha añadido que con el estudio realizado en los hospitales valencianos "ahora sólo se extirpa uno de estos ganglios que ofrecen información para conocer el desarrollo del cáncer".

Según el protocolo oncológico, cuando se presenta un diagnóstico de cáncer es importante establecer el tipo de células involucradas y el grado de expansión del mismo. Tales factores determinan cuáles alternativas de tratamiento son las más apropiadas y ofrecen ciertas claves sobre lo que se puede esperar en el futuro. Debido al avance de los fármacos y métodos para curar el cáncer, la cirugía para amputar las zonas afectadas siempre es a lo último que se recurre, lo que está desarrollando la "superespecialización" de los cirujanos oncológicos. Por ello, las intervenciones se realizan de forma intermitente durante el tratamiento de un enfermo de cáncer, ya que primero se trata con quimioterapia o radioterapia hasta que se confirma que tiene tumores que extirpar.

En este proceso, según Vázquez, los cirujanos oncológicos se especializan en tipos de tumor muy concretos según las zonas del cuerpo donde se desarrollen, "incluso la especialización llega a tal punto que se analiza con gran precisión el tiempo que pueda tener el cáncer y el estadio en que se encuentre". Después de una intervención para extirpar tumores surge el problema estético de zonas del cuerpo con huecos. Para evitar este problema, los cirujanos oncológicos han de mover "islas" de músculo y piel de unas partes sanas a las que han sido extirpadas. Esta técnica se denomina plástica musculo-cutánea "y más que trasplantar tejidos de una zona a otra se trata de mover o rotar músculos para que mantengan sus vasos sanguíneos pero al mismo tiempo que abarquen los espacios extirpados", ha concretado el doctor Vázquez.

Esta técnica obliga a que los cirujanos oncológicos tengan conocimientos de Cirugía plástica y reparadora. "De hecho, nuestra sociedad celebrará un Congreso Internacional el 17 de noviembre de 2004 al que acudirán todas las Sociedades científicas que intervienen en el tratamiento del cáncer, como la Radiología, la Oncología pediátrica, la Oncología médica, entre otras disciplinas", ha señalado el presidente de la Sociedad Española de Oncología Quirúrgica.