Redacción, Palma de Mallorca.- La esquizofrenia ha sido uno de los temás más relevantes que se han abordado en el marco del VII Congreso Nacional de Psiquiatría, y si bien en el trasncurso de este encuentro científico, desarrollado en Palma de Mallorca, los expertos han señalado que es posible identificar la enfermedad en sus fases tempranas mediante programas internacionales de detección precoz, aunque este aspecto choca con la observación del actual tratamiento institucional a enfermos esquizofrénicos y a sus familiares. En este sentido, el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría, el doctor Enrique Baca Baldomero hizo constar en una de sus intervenciones que la enfermedad afecta a unas 400.000 familias en España para las cuales "el sistema sanitario español debería arbitrar sistemas más adecuados de atención y ayuda en el ámbito de la comunidad" y añadió que "ésta es la gran asignatura pendiente de la Sanidad española."

Por su parte, el catedrático-jefe del Departamento de Psiquiatría del Hospital Universitario de Valladolid, Valentín José María Conde López explicó que, una vez completadas las transferencias de Sanidad a las Comunidades Autónomas, y publicada la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, se hace necesario abordar la modernización de los servicios de Salud mental y Asistencia psiquiátrica. Entre los problemas más importantes, según este experto, se encuentran la desinstitucionalización y el progresivo acortamiento de la estancia media en las unidades de hospitalización.

En este encuentro científico, celebrado en la capital balear y que ha sido organizado por la propia SEP y por la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica, con el respaldo de la World Psychiatric Association se han abordado también los trabajos más recientes sobre trastornos alimentarios la depresión, el estrés, las migraciones y la violencia de género.

Los trastornos de la conducta alimentaria fueron analizados por la doctora Marina Díaz Marsá, responsable de Consultas Externas y del programa de los trastornos de la conducta alimentaria de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, quien explicó que en los últimos años existen más datos para el conocimiento de los pacientes que en su inmensa mayor parte son mujeres, y señaló que existen multiples causas, sin que alguna sea más prevalente..

Otro tema de evidente interés social fue el "estrés" profesional o "burn out", que según explicó Eduardo García-Camba, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital de la Princesa en Madrid, y que " significa no utilizar las propias potencialidades por desmotivación o agotamiento." El doctor Manuel Gurpegui Fernández de Legaria, profesor de Psiquiatría y psicología médica en la Universidad de Granada matizó que esta situación "se produce especialmente si no se da un equilibrio entre los esfuerzos que se realizan y la recompensa".

Existen aún pocos datos sobre la personalidad de los más propensos a padecerlo, aunque puede ser útil la "auto dirección" que significa tener unos objetivos propios de trabajo como pueda ser la investigación, la "auto recompensa" por metas alcanzadas o el reconocimiento que puedan hacer del trabajo tanto los jefes como los compañeros de trabajo. Entre los factores objetivos que pueden provocar el "burn out" se encuentran el aislamiento laboral unido a la falta de trabajos a realizar. En general, los síntomas serían la sensación de hastío y de cansancio y la actitud distante respecto al trabajo que se realiza. Para remediarlo se trata de "reforzar los mecanismos cognitivos del paciente", así como sus apoyos sociales.

Depresión y violencia de género

En su intervención en este encuentro científico, el doctor Jerónimo Sáiz Ruiz, Jefe de servicio del hospital Ramón y Cajal de Madrid señaló que una de cada 10 personas en el mundo ha padecido, padece o sufrirá una depresión a lo largo de su vida. Definió a las personas más propensas a parecer este trastorno como" hiperresponsables, escrupulosas, puntuales, prefieren la planificación a la innovación, con mucho afán de orden, con pocos amigos y con aversión a la violencia". Explicó que muchos estudios muestran que un 70 por ciento de los sujetos recuperados en un primer episodio depresivo sufren un mínimo de dos episodios posteriores y que el 80 por ciento o 90 por ciento de los que se recuperan desarrollan un tercer episodio cada hombre.

Los expertos insistieron en que resulta difícil determinar lo que lleva a un hombre a agredir a su pareja. Pueden ser factores culturales en cuanto a comportamientos y también debidos a la violencia que puede generar la ingestión de alcohol y drogas. Las doctoras Carmen Leal, catedrática de psiquiatría de la Universidad de Valencia y jefe de Servicio de Psiquiatría en el Hospital Clínico Universitario e Isabel Montero, profesora titular de la facultad de Medicina de la Universidad de Valencia, expusieron este complejo tema sobre el que dijeron que aún existen pocos datos sobre su incidencia real y que causa más víctimas que el terrorismo.Estas expertas incidieron en que la a falta de una cobertura social e institucional pueden llegar a agravar la situación psicológica de las mujeres, creando sensación de impotencia, depresión o ansiedad, por lo cual es importante adoptar medidas preventivas y de información que eviten que la víctima pueda llegar a generar sentimientos de culpabilidad o percibir una actitud negativa en su entorno.

Inmigración y "síndrome de Ulises"

Los trastornos psiquiátricos que pueden generar las modernas migraciones también se hallan en una fase de análisis inicial en cuanto a porcentajes, pero es evidente que tienden a crecer, según la ponencia que impartió el doctor Christian Haasen, coordinador para Educación psiquiátrica en el Hospital Universitario de Eppendorf en Hamburgo, tienden a crecer. En este sentido, el doctor Joseba Achotegui, psiquiatra de la Universidad de Barcelona, señaló que "sólo conocemos la punta del iceberg" de esta situación y se refirió en concreto al "síndrome de Ulises", que se caracteriza por el estrés crónico y múltiple que padece el inmigrante al afincarse en su nuevo país. Sus síntomas son en parte depresivos como la tristeza y llanto, y también obsesivos por los "gravísimos problemas que tiene" ansiedad, irritabilidad en menores, problemas somáticos, que se manifiestan en cefaleas y fatigas, y confusión o pérdida de la memoria.

Según este experto, dicho síndrome tiene cuatro factores vinculantes, que son la soledad, al no poder traer a su familia un sentimiento interno de fracaso, al no tener posibilidad de acceder al mercado laboral, un sentimiento de miedo, por estar muchas veces vinculados a mafias. y un sentimiento de lucha por sobrevivir".