E.P.-La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), han asegurado que la prescripción de la terapia hormonal sustitutiva, utilizada para combatir los síntomas de la menopausia, "se está haciendo bien" y "no hay que cambiar nada". Quieren así "tranquilizar" a mujeres y médicos ante informaciones "tendenciosas o incompletas" en las que se indica que este tratamiento puede provocar demencia o cáncer de mama.

En este sentido, han indicado que la terapia hormonal sustitutiva sólo se aplica a mujeres con síntomas, y que "nunca" se ha cometido "ninguna equivocación", como tampoco "nunca se ha prescrito pensando en prevenir el riesgo cardiovascular". "Cuando se administran de forma adecuada a las mujeres que los precisan, estos tratamientos son seguros y eficaces", aseguran.

Los presidentes de la SEGO, Luis Cabero, y la AEEM, Santiago Palacios, junto con el médico Joaquím Calaf, explicaron que la confusión en torno a este tema es consecuencia de la incorrecta interpretación del estudio ‘Women’s Health Initiative’ (WHI) sobre prevención primaria de la enfermedad cardiovascular, elaborado por una Sociedad Científica norteamericana.

En su opinión, al trasladar esta información científica a la población en general, los resultados se han generalizado y hecho extensivos a todo tipo de tratamientos hormonales de la menopausia y a cualquier momento del climaterio, sin tener en cuenta que el ensayo se realizó en mujeres con riesgo cardiovascular y mayores de 70 años, y obviando que los resultados no se pueden hacer extensivos a todos los tratamientos ni casos.

Este hecho ha generado "miedo" y "desconcierto" tanto entre las mujeres que se están sometiendo a estos tratamientos como entre los médicos que los prescriben. "Nos preocupa que por una mala información, las mujeres dejen de someterse a él y empeore su bienestar", señalaron.

Por su parte, el doctor Joaquím Calaf, profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona, explicó que administrado durante menos de cinco años, "no se ha demostrado un aumento del riesgo relativo" de padecer demencia o cáncer de mama.

"Aplicar estos tratamientos por las vías adecuadas y el tiempo que corresponde, no tiene el riesgo que se deduce de este estudio", añaden los máximos responsables de la SEGO y la AEEM, quienes puntualizaron que en Estados Unidos "sí se ha entendido" a qué pacientes hace referencia el ensayo y en qué período de tiempo.