"La clave en la prevención de la diabetes está en impulsar cambios en el estilo de vida y en la intervención farmacológica agresiva y precoz en los estadios previos de diabetes en las personas de riesgo", asegura Jean Louis Chiasson, profesor de Medicina de la Universidad de Montreal, Quebec (Canadá), y que ha presidido un symposium internacional en Sitges, al que han asistido unos 500 expertos.

Figuras de reconocido prestigio mundial en el tratamiento de la diabetes se han dado cita en este foro, como los doctores M.Hanefeld, S. Del Prato, R.Josse, H.Lebovitz o R. Gomis. El objetivo era claro, tal y como declara el propio Dr. Chiasson: "La diabetes mellitus tipo 2 se ha erigido en una enfermedad de creciente implantación en todo el mundo, asociándose con un espectacular incremento de la mortalidad y de los costes sanitarios".

Alrededor del 75% de los diabéticos muere a consecuencia de una enfermedad cardiovascular, siendo ésta la principal causa de fallecimiento prematuro en dicha población. En el momento de realizarse el diagnóstico de diabetes, el 50% de estos enfermos presentan ya complicaciones cardiovasculares, de ahí la importancia de abordar su estadio previo, la intolerancia a la glucosa (ITG), "siendo preciso cambiar nuestras pautas de prevención, detección y tratamiento de la diabetes", aseguró el Dr. Chiasson.

Dada esta dramática situación, los expertos reunidos en este foro trataron de aportar soluciones prácticas. En palabras de Stephano del Prato, del departamento de Endocrinología de la Universidad de Pisa (Italia), "la solución pasa por maximizar nuestras acciones para minimizar los factores de riesgo de diabetes". Así, habrá que ser especialmente agresivos en la prevención de la diabetes en personas que presenten una serie de factores de riesgo, tales como obesidad, hipertensión, dislipidemia y/o con antecedentes familiares de diabetes. Sin duda, añadió, "necesitamos una estrategia multifactorial".

Entre las soluciones prácticas que se apuntaron en esta reunión, patrocinada por Laboratorios Bayer, cabe destacar la iniciativa formulada por el profesor Eberhard Standl, del Instituto de Investigación en Diabetes de Munich: "Teniendo en cuenta los tintes epidémicos que está adquiriendo la diabetes, y su enorme impacto socioeconómico, sería necesario establecer algún tipo de programa de acción nacional para evitar el desarrollo de diabetes, así como sus consecuencias cardiovasculares. Para ello, se necesita una intervención escalonada, a distintos niveles, que debe partir de la puesta en marcha de programas educativos en la población general y que deben ir complementándose con intervenciones más específicas, incluyendo cambios en el estilo de vida y tratamiento farmacológico, según el perfil del paciente vaya aproximándose más al de alto riesgo".

El espectacular incremento de la diabetes en todo el mundo está estrechamente asociado al aumento de las tasas de obesidad. Por eso, a juicio de Standl, "una estrategia fundamental en la prevención de la diabetes se fundamenta en la lucha contra la obesidad. en este contexto, uno de los factores de riesgo más negativos es la televisión e Internet, ya que cuantas más horas nos pasamos sentados ante la televisión y/o el ordenador, más riesgo de padecer obesidad y, por tanto, más riesgo de desarrollar diabetes".

Para mejorar el control glucémico, lo primero es reducir la ingesta de calorías, reducir peso y elevar la actividad física. Pero el problema es que estos objetivos, según se ha revelado en diferentes estudios, no se mantienen a largo plazo, por lo que se precisan medidas complementarias. "Si la modificación en el estilo de vida no consigue restaurar el estado de intolerancia a la glucosa, va a ser necesario iniciar un tratamiento farmacológico y, en este caso, la opción más racional y acertada, por los datos que tenemos hasta el momento, es el uso de acarbosa, una alfaglucosidasa que ya ha demostrado su eficacia en la prevención de la diabetes y sus complicaciones cardiovasculares", resaltó Robert G.Josse, profesor de Medicina de la Universidad de Toronto (Canadá).

Entre las diferentes opciones terapéuticas existentes en este momento, Jean Louis Chiasson también destacó los beneficios adicionales que aporta el tratamiento con acarbosa, un fármaco con el que recientemente se ha finalizado un estudio internacional, denominado STOP-NIDDM, y que ha servido para demostrar que su administración posibilita la prevención de diabetes en personas con intolerancia a la glucosa y, lo que es más novedoso, que ejerce una eficaz protección cardiovascular.

A juicio del profesor Chiasson, coordinador principal de este ensayo en el que se ha incluido población española, "es la primera vez que se demuestra que la intervención farmacológica en sujetos con intolerancia a la glucosa reduce su riesgo cardiovascular y la progresión a diabetes. Acarbosa (Glucobay") es el único antidiabético oral que ha demostrado tener estas propiedades".

El estudio STOP-NIDDM (Study to Prevent Non-Insulin-Dependent Diabetes Mellitus), de más de tres años de duración y que se ha llevado a cabo en más de 1.400 sujetos con intolerancia a la glucosa, ha puesto de manifiesto que el uso de un fármaco (acarbosa, comercializado por Bayer como Glucobay®) en sujetos con ITG no sólo reduce la progresión a diabetes (en un 36%) y aumenta el retorno a una situación de tolerancia normal a la glucosa (en un 29,5% de los casos), sino que además disminuye significativamente el riesgo aumentado que tenían estas personas de sufrir complicaciones cardiovasculares, tales como hipertensión o infarto de miocardio. En concreto, se reduce el riesgo de infarto de miocardio en personas con ITG en un 91% de los casos, la hipertensión en un 34% y el riesgo de cualquier tipo de evento cardiovascular en un 49%.

"Estos espectaculares resultados "asegura Chiasson- nos han llevado a pensar que es preciso un abordaje más precoz y más agresivo (con fármacos, si no se alcanzan los resultados esperados con cambios en el estilo de vida) de la diabetes, en los estadios previos a su desarrollo. de esta forma, evitaremos también las complicaciones cardiovasculares que ya aparecen en los periodos previos al diagnóstico de diabetes".