Alrededor del 20% de la población en España padecerá una enfermedad mental a lo largo de su vida. Sin embargo, el estigma y el tabú en relación con los trastornos psiquiátricos pueden dificultar o impedir la búsqueda de ayuda por parte de los pacientes que lo necesitan. Así se ha puesto de manifiesto, el pasado 27 de mayo en Madrid, en el IV Café Tabú que organiza la asociación FFPaciente en colaboración con la Confederación de Salud Mental de Madrid y la Asociación Madrileña de Amigos y Familiares de Personas con Esquizofrenia (AMAFE). En dicha reunión, se elaboró el  primer decálogo para reducir el estigma que padecen los pacientes con enfermedades mentales realizado íntegramente por pacientes.

En palabras de Pedro Soriano, presidente de FFPaciente, y más conocido en redes sociales como Enfermero en Red, “la creación de este decálogo para disminuir la brecha de información que existe sobre los problemas de salud mental tiene un doble objetivo".

Por un lado, buscan "generar conciencia e información entre la población general y así disminuir la falta de conocimiento de la sociedad". Y, por otro, "fomentar más políticas que protejan a las personas que conviven con este tipo de patologías, para disminuir así, el estigma sobre la salud mental".

Pedro Soriano afirma que "necesitan políticas sanitarias que protejan a los más vulnerables frente a la adversidad de un trastorno de salud mental”.

Decálogo elaborado por los pacientes:

  1. Exigir una atención y seguimiento adecuado por parte de los profesionales de la salud cualificados.
  2. Campañas de visibilización que ayuden a sentirse apoyados en la enfermedad.
  3. Compromiso por parte de los pacientes para dejarse ayudar.
  4. Educar a nuestro entorno de la importancia de cuidar nuestra salud mental y la de los demás.
  5. Fomentar espacios de apoyo entre iguales.
  6. Iniciativa personal en la implicación de contar su condición de salud.
  7. Mejorar la comunicación cambiando el lenguaje sin realizar juicios de valor.
  8. Potenciar herramientas de comunicación como la empatía para sentirse escuchado y valorado.
  9. Recursos adecuados para el abordaje de los pacientes independientemente de la zona en la que vivas.
  10. Igualdad de oportunidades en el ámbito laboral.

“Integrar a la familia en el proceso terapéutico es fundamental para cuidar y favorecer la evolución del paciente, trabajando por una sanidad más participativa e inclusiva. Un diagnóstico empodera cuando se tiene conciencia, información y una red de recursos humanos que apoyen el autocuidado del paciente y, más aún, en pacientes con enfermedades crónicas”, comenta Soriano.

El uso de una comunicación efectiva y afectiva se hace imprescindible en las personas con trastornos de salud mental. Por ello, desde FFPaciente reclaman espacios de participación activa y foros como este Café Tabú para sentirse comprendidos y escuchados.

“Los pacientes no suelen contar que tienen un diagnóstico de salud mental por miedo al rechazo laboral. Las reformas laborales deben proteger al trabajador frente a las diferentes condiciones de salud favoreciendo la inclusión y el fin del estigma de la salud mental”, concluye Enfermero en Red.