Las personas que han sufrido un primer episodio psicótico tienen un riesgo elevado de desarrollar a corto plazo patología hepática. En concreto, esteatosis hepática (también conocida como enfermedad del hígado graso). Así lo concluye un estudio colaborativo liderado por investigadores del área de Salud Mental del CIBER (CIBERSAM) en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla.

De esta forma, el estudio encontró que hasta una quinta parte de los pacientes (21,9 por ciento) desarrollaron hígado graso. En concreto, dentro de los 3 primeros años desde el debut de su primer episodio psicótico. Por el contrario, solo el 3 por ciento de los individuos sin psicosis pertenecientes al grupo de control del estudio presentaron esteatosis hepática en ese periodo.

Consecuencias tras el primer episodio psicótico

“Los pacientes que sufren un primer episodio de psicótico tienen un mayor riesgo de presentar aumento de peso y alteraciones metabólicas como diabetes, dislipemias, o síndrome metabólico”, explica Javier Vázquez Bourgon, investigador del CIBERSAM.

En la población general, se sabe que estas alteraciones metabólicas están íntimamente asociadas a la aparición de una de las patologías hepáticas más comunes. Esta es el hígado graso (esteatosis hepática). Este puede evolucionar hacia formas más graves y crónicas de patología hepática. “Dado que los pacientes con psicosis tienen un mayor riesgo de presentar aumento de peso y alteraciones metabólicas, el objetivo de este estudio fue ver si también presentan de manera más frecuente esa afectación hepática”, señala.

Por otra parte, la presencia de hígado graso se asoció con una peor evolución en los parámetros metabólicos. También con la aparición de Síndrome Metabólico e hipertensión arterial en los pacientes con este trastorno de salud mental.

“Gracias a esta investigación tenemos una mayor evidencia de la asociación entre la psicosis y la afectación hepática”. Así lo  apunta Benedicto Crespo Facorro, jefe del grupo del CIBERSAM en el Hospital Virgen del Rocío e IBIS. De esta forma son necesarias acciones encaminadas a la detección temprana de patología metabólica así como de patología hepática tras un primer episodio psicótico.