El ictus (Enfermedad Vascular Cerebral) es la segunda causa de muerte en personas mayores de 60 años.  15 millones de personas sufren esta enfermedad anualmente, de los cuales 5,8 millones fallecen, estima la Organización Mundial de la Salud.

De acuerdo con el doctor Juan Calleja, neurólogo del Centro Médico ABC en la Ciudad de México, los síntomas relacionados son la pérdida de fuerza muscular y entumecimientos de los brazos, las piernas y la cara; confusión, problemas de lenguaje como dificultad para hablar o comprender lo que se dice; problemas visuales en uno o ambos ojos; desequilibrio e inestabilidad para caminar y coordinar; mareos, dolor de cabeza intenso de causa desconocida y debilidad o pérdida de consciencia.

Al identificar los síntomas se debe recibir atención especializada inmediata, pues se tiene una ventana de aproximadamente de 24 horas, desde el inicio de los síntomas hasta que llega para ser atendido en un hospital, con lo cual se puede evitar secuelas graves como discapacidad permanente e incluso la muerte, asegura el especialista.

Para esta atención hay una acreditación, cuya misión es mejorar la atención en salud a nivel internacional, vigilando rigurosamente estándares de calidad; en el programa de atención a pacientes con ictus en sus dos campus, gracias a sus procesos internos, la correcta documentación del expediente y a la capacitación de médicos, Enfermería y personal administrativo para la identificación y atención oportuna de estos pacientes llamada Joint Comission International (JCI).

El Centro Médico ABC es la primera institución en México en obtener la certificación de JCI como “Centros Primarios de Ictus”, aseveró el doctor Calleja, además de contar con la acreditación de la Asociación Mexicana de Enfermedad Vascular Cerebral (AMEVASC), lo que asegura una atención oportuna para el paciente, lo que reducirá el déficit neurológico y disminuirá los costos y la estancia hospitalaria, a su vez que aumentará su calidad de vida.

Este estándar viene de Estados Unidos y Europa y trata de organizar adecuadamente la atención del paciente con ictus mediante evidencia científica, lo que permite identificar y destapar la arteria dañada en menos de 45 minutos, cuando el promedio estimado a nivel internacional es de 60 minutos.

El ictus, Enfermedad Vascular Cerebral, se define como un trastorno de la circulación cerebral, que generalmente inicia de una manera brusca y hay dos tipos: el ictus isquémico y el hemorrágico.

El primero ocurre cuando un coágulo obstruye y disminuye de manera súbita el flujo sanguíneo de una vena o arteria cerebral, el cual provoca que la sangre no llegue a una parte de nuestro cerebro y el tejido quede dañado y, el segundo, cuando se rompe un vaso cerebral, provocando que la sangre irrumpa en el cerebro, lo que hace que el tejido cerebral se comprima y dañe.