Los oncólogos españoles se han puesto a trabajar para mejorar la eficiencia en el abordaje clínico del paciente con cáncer. La Sociedad Española de Oncología Médica ha iniciado el Proyecto Oncoevalúa, “una iniciativa que tiene como objetivo estandarizar unos indicadores básicos de medida de resultados en salud que deberán ser comunes a todos los servicios y podrán ser comparables”, tal y como anunciaba la presidenta de esta Sociedad Científica, Ruth Vera, en el marco del X Seminario de Periodistas ‘Curar y cuidar en Oncología’, organizado por la SEOM y la biofarmacéutica MSD, celebrado en Alcalá de Henares (Madrid).  De momento, se están integrando datos de práctica clínica de pacientes con tumores de colon, mama y pulmón con enfermedad avanzada.

Los clínicos reunidos en este evento han insistido en la importancia de evaluar resultados en salud para mejorar la práctica clínica y para contribuir a la sostenibilidad del sistema sanitario. Así, han señalado que se lleva más de una década hablando de medición y que es hora de empezar a trabajar en ella. “En la práctica clínica diaria las lagunas que hay sobre los resultados de cada una de las intervenciones son todavía enormes”, como comentaba la Dra. Cristina Ibarrola, jefa de servicio de Efectividad y Seguridad Asistencial del Servicio Navarro de Salud.

Por eso la SEOM, con el apoyo de MSD, ha creado un grupo de trabajo en el que se contará con grupos cooperativos de investigación en tumores. Una vez estandarizados los indicadores se desarrollarán unos cuadros de mando de aplicación en estrategias de gestión sanitaria. La presidenta ha detallado que ya se trabaja en unos indicadores consensuados, de cara a realizar un proyecto piloto en 2019 que pueda ser utilizado en los diferentes servicios de Oncología a partir de 2020.

Oncoevalúa incluirá además otros indicadores no clínicos que pueden influir también en el proceso asistencial, como número de oncólogos, área de población de referencia, edad media y condiciones sociales de esa área, entre otros.

Por su parte, el Dr. Gerardo Cajaraville, jefe del Servicio de Farmacia Hospitalaria del Centro Onkologikoa de San Sebastián, incidía también en el valor de la medición haciendo referencia al valor que aporta el paciente. En su opinión, “no es suficiente poner el foco en medir la supervivencia, la variable más importante. También es indispensable conocer los resultados reportados por el paciente y que ayudan mucho al entorno clínico, como son el impacto en la calidad de vida, el control de los síntomas o su experiencia real durante el proceso”.

En este mismo encuentro, la Dra. Encarnación González Flores, oncóloga médica del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada y secretaria general de la Junta Directiva de SEOM, al hablar de los avances en Oncología ha destacado el cambio conceptual producido en este campo. “Ya no hablamos de localización de tumores sino de enfermedades que comparten alteraciones genéticas. Ya no se habla de tratamiento del cáncer sino de tratamiento adaptado a un paciente concreto con un biotipo de tumor”. En su opinión, aún falta mucho camino por andar, “pero hay que abrir las puertas al futuro y comunicar que nos encontramos en la era del tratamiento personalizado”.

Por su parte, Dra. Mariví Tornamira, directora médica del Área de Oncología de MSD, ha recordado la importancia de incorporar las escalas de beneficio clínico. Así incidió en el uso de la Escala ESMO de la Magnitud del Beneficio Clínico (ESMO-MCBS), una herramienta para ayudar a los médicos oncólogos a evaluar los fármacos contra el cáncer más efectivos para sus pacientes. Actualmente, tanto ESMO como ASCO están trabajando en ellas.

En el encuentro, se ha puesto de manifiesto que es responsabilidad de gestores y políticos facilitar herramientas para registrar datos. Datos que deberán de servir a los decisores para tomar decisiones en Sanidad en función de resultados; y caminar, en un futuro, a la financiación basada en valor.