Hombre, entre 35 y 70 años, residente en España y con un 82 por ciento de probabilidades de tener pareja. Este es el perfil del varón que se ha sometido a examen para conocer la valoración y satisfacción de la vida sexual del hombre español y cuyos resultados se han plasmado en el Informe Lilly sobre Sexualidad Masculina, avalado por la Asociación Española de Salud Sexual (AESS) y por la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y reproductiva (ASESA). En total 1.531 varones de todas las comunidades autónomas han respondido sobre sus hábitos sexuales pero también sobre otro aspecto más desconocido: cuáles son sus comportamientos cuando tienen problemas de salud sexual, tales como la disfunción eréctil.

Como primera conclusión, el Informe Lilly sobre Sexualidad Masculina resalta que el individuo español valora su vida sexual con un bien raspado ya que, en una escala del uno al diez, no pasa del 6,3. Y  la valoración muestra que hay una relación inversa con la edad del individuo: mayor satisfacción cuanto más joven.

Además de la edad, los hombres más satisfechos con su vida sexual, según la fotografía resultante del Informe Lilly, son aquellos que refirieron mantener una mayor frecuencia sexual (dos o más veces por semana), cualquier día de la semana y en diferentes momentos del día. Estas relaciones son iniciadas indistintamente por el hombre o por su pareja.

Los hombres insatisfechos, por el contrario, decían tener una pobre frecuencia sexual (no alcanzar la media de una vez a la semana y a veces no superar una vez al mes) y no mostraban predilección ni por el día de la semana ni por el momento del día para las relaciones sexuales. Afirmaron,  además, que suelen ser ellos quienes inician los encuentros sexuales.

En la media internacional

A los hombres españoles les gusta el fin de semana, especialmente sábado, y por la noche, para mantener encuentros sexuales. Y si dan a elegir época del año, se escoge más la primavera y el verano. Pero, la realidad es que nueve de cada diez no planifica sus relacionales y la frecuencia de las mismas no sobrepasa 1,3 veces por semana.

En concreto, el 21 por ciento de los encuestados asegura tener relaciones sexuales una vez al mes o menos, y el 18 por ciento, que su frecuencia alcanza dos o tres veces al mes. El porcentaje de hombres que afirma tener relaciones una vez por semana (22 por ciento) es prácticamente igual que aquellos que suben la media a dos veces por semana (23 por ciento). Sólo un 17 por ciento de los hombres afirma mantener relaciones sexuales más de dos veces por semana.

No obstante, los hábitos sexuales de los hombres españoles no han resultado ser tan diferentes a los de la media internacional. La comparación con los datos de la encuesta ‘on line’  ‘Global Erectyle Disfunction Poll’, realizada en agosto de 2011, a 13.057 individuos de trece países (Austria, Bélgica, Canadá, República Checa, Dinamarca, Finlandia, México, Portugal, Rumanía, Corea del Sur, Suiza, Reino Unidos y Estados Unidos) demuestra que la frecuencia de los españoles está por encima de Canadá y por debajo de Estados Unidos, con una frecuencia de 1,26 veces y 1,37 veces por semana, respectivamente. Aunque lejos de nuestro vecinos portugueses -situados en la posición más alta- con una media de 2,05 veces por semana.

Cuando la excusa esconde un problema y no se pide ayuda

Pero el sexo no siempre reporta placer. Especialmente cuando aparecen los problemas de salud sexual. “La salud sexual forma parte de la salud general del ser humano. De ahí la importancia de este Informe Lilly que analiza los hábitos sexuales de los españoles y cómo se afronta la vida sexual cuando surgen los problemas”, explica José Antonio Sacristán, director médico de Lilly. “Es importante que los hombres hablen sobre sus problemas sexuales con sus médicos, ya que en muchas ocasiones tienen solución. Además puede que se trate de los primeros síntomas de otras patologías que podrían haber pasado desapercibidas hasta ese momento”.

En este sentido, el primer comportamiento detectado es que los hombres ponen excusas para no mantener relaciones sexuales, como “el cansancio o agotamiento”, “el estrés” o “sentirse mal”, frente a la creencia común de que nunca dicen no. El problema surge cuando dichas excusas encubren problemas de salud sexual como la disfunción eréctil, aspecto que queda reflejado en el Informe: entre tres y cuatro de cada diez entrevistados mencionaron haber sufrido alguna vez problemas de erección.

Lo más llamativo es que, siendo la disfunción eréctil el problema de salud sexual más común en el hombre, el 70 por ciento de los entrevistados que han sufrido alguna vez problemas de erección comentaron no haber buscado ayuda para solucionarlos. Los más jóvenes son los más reacios a pedirla, frente a los de mayor edad.

En caso de que querer o necesitar hablar de sus problemas sexuales, los varones encuestados prefieren primero a la pareja y luego al médico. Pero, en general, desearían no iniciar ellos la conversación sino que les preguntaran. Por ello, el 85 por ciento de los hombres que participaron en el Informe Lilly aclararon que no les importaría que el médico les preguntase sobre su salud sexual durante una consulta habitual. Incluso el 70 por ciento explicó que le gustaría que esa pregunta fuera de una manera directa y sin rodeos.

“Es fundamental que el hombre que sufre problemas de erección, primero lo reconozca, y posteriormente se atreva a dar el paso de hablarlo. No hay que conformarse, ni tener vergüenza, ni pensar que el sexo tiene edad. Nosotros recomendamos que acuda al profesional sanitario que sienta más cercano y que se lo cuente. Él le escuchará. Y nosotros como profesionales podemos ayudar a solucionar su problema”, explica Ignacio Moncada, presidente de AESS.

Decálogo

Tras todas estas conclusiones arrojadas por el Informe Lilly sobre sexualidad masculina y, como entidades comprometidas con el desarrollo de la salud sexual de las personas, AESS, ASESA y Lilly han desarrollado un Decálogo para una vida sexual satisfactoria, basado en diez principios:

1.   Disfrute de su sexualidad.

2.   Mantenga relaciones sexuales periódicamente.

3.   Hable con su pareja sobre su vida sexual: mejora la intimidad.

4.   Evite las rutinas: todos los días de la semana son buenos para tener relaciones sexuales, no sólo el fin de semana.

5.   Fomente la espontaneidad: sorprenda y déjese sorprender.

6.   Deje que su pareja también tome la iniciativa en las relaciones sexuales.

7.   Aproveche las vacaciones, ocasiones especiales, celebraciones, o fiestas para fomentar  su vida sexual.

8.   Ante los problemas de erección en su vida sexual, no busque excusas. Pida ayuda a su médico.

9.   La sexualidad no tiene edad: no ponga fecha de caducidad.

10. En tiempos de crisis, las endorfinas generadas por las relaciones sexuales placenteras aumentan el optimismo.

Para la presidenta de ASESA, Ana Puigvert, “toda persona tiene derecho a vivir su sexualidad y gozar de una óptima salud sexual. Ello proporciona al hombre un estado general de bienestar físico, mental y social. Y nosotros hemos querido contribuir con este Decálogo a que los hombres puedan disfrutar plenamente de su vida sexual: que los insatisfechos pasen progresivamente a ser satisfechos y los satisfechos mantengan y profundicen esa percepción positiva de su vida sexual”.

Además, en el portal web www.pideayudaatumedico.com, otra iniciativa emprendida por AESS, ASESA y Lilly dentro de su abordaje integral de la sexualidad masculina, se puede encontrar información útil para que los hombres afronten y superen sus problemas de salud sexual, acompañándoles desde los primeros momentos de incertidumbre ante la aparición de los problemas de erección hasta la fase en que deciden dar un paso adelante y  buscar una solución. Una iniciativa y una solución que les permita recuperar nuevamente su vida sexual.