E.P.- Los programas destinados a que los niños disléxicos puedan aprender mejor a leer pueden hacer que su cerebro funcione de una forma más parecida a la de los cerebros de otros niños sin dislexia, según un nuevo estudio realizado por especialistas de la Universidad de Cornell (EE.UU.), publicado en la última edición de Proceeddings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Pese a que se han desarrollado muchos programas comerciales de remedio para niños disléxicos, que les ayudan a mejorar su capacidad de leer y de hablar, no se ha sabido mucho sobre cómo dichos programas afectaban al funcionamiento del cerebro. Para estudiar estos efectos, los investigadores emplearon resonancias magnéticas funcionales, a fin de medir la actividad cerebral durante los tests de lectura en niños con dislexia y niños sin dislexia. Los escánners realizados se repitieron ocho semanas después, una vez que los niños disléxicos se habían sometido a un programa popular de mejoría.

Los resultados mostraron que las cortezas temporal-parietales de los niños disléxicos estaban casi tan activas en los niños normales. Adicionalmente, los cerebros disléxicos mostraron una actividad aumentada en el hemisferio cerebral derecho, en zonas homólogas al centro del lenguaje en el hemisferio izquierdo, posiblemente debido a que las áreas sanas compensan a las afectadas por la enfermedad. Los resultados indican que el remedio o la mejoría de la capacidad de leer puede correlacionarse con cambios funcionales en el cerebro.