PromoSalud es una ambiciosa e innovadora propuesta que pretende aglutinar medidas, consejos, protocolos y otros recursos que faciliten la aplicación en la consulta dental de recomendaciones para salud general. En concreto, detectando factores de riesgo sistémicos en los pacientes odontológicos.  La iniciativa surge desde la Fundación SEPA de Periodoncia e Implantes dentales. Asimismo, cuenta con el respaldo y el impulso de la Alianza por la Salud Periodontal y General.

La iniciativa de PromoSalud se sustenta en cuatro hechos trascendentales. El primero es que muchas personas visitan al dentista con cierta frecuencia. De hecho, se calcula que en 2021 el 55 por ciento de la población de 20 a 74 años acudió al dentista en España. Por otra parte, muchos pacientes acuden al dentista, pero no al médico. Además, muchos pacientes odontológicos no saben que tienen enfermedades crónicas o riesgo de padecerlas. Así se concluye también que las enfermedades periodontales alcanzan una alta prevalencia en nuestro medio (8 de cada 10 adultos presentan algún tipo de enfermedad periodontal).

De esta forma, en la fase inicial de esta iniciativa, el objetivo es que las consultas dentales registren la presión arterial de sus pacientes con perfiles de riesgo. De esta forma será posible identificar casos de hipertensión oculta”. Actualmente, más de un tercio de los hipertensos desconocen que lo son y en España se calcula que hay unos quince millones de adultos con la presión arterial elevada.

Ventajas de PromoSalud

Otro dato a destacar es que en nuestro país hay más de cinco millones de personas con diabetes. De estas, un millón y medio desconocen padecer esta patología. “Con ocho preguntas muy sencillas, o el registro de la hemoglobina glicosilada por punción en un dedo, se consigue sospechar la existencia de diabetes”, recuerda Miguel Carasol, coordinador de la Alianza.

Es por ello que PromoSalud también se fija como objetivo a corto plazo “conseguir que las consultas dentales puedan implicarse en el cribado de casos de diabetes no diagnosticada. Según considera el periodoncista Miguel Carasol, “en menos de diez minutos, y con un coste mínimo, se pueden salvar vidas en una consulta dental”. El reto ahora es seguir avanzando en el establecimiento de más compromisos institucionales y, sobre todo, en la preparación de protocolos prácticos más complejos.