México se coloca a la vanguardia mundial al ser el primero y único de toda Latinoamérica en publicar el Protocolo Técnico para el Tratamiento de la Hipertensión Arterial Pulmonar (HAP).

El documento, publicado por el Consejo de Salubridad General (CSG), estandariza y homologa la atención médica en todas las instituciones de salud pública y privada, en favor de los más de 4 mil pacientes mexicanos que se estima viven con la enfermedad.

En el marco del Día Nacional de la Lucha contra la Hipertensión Pulmonar -que se conmemora el 6 de mayo-, se llevó a cabo el Foro “Protocolo de Atención para la Hipertensión Arterial Pulmonar”, organizado por la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados.

En dicho Foro, médicos expertos destacaron que el Protocolo detalla las etapas de intervención de la enfermedad, así como los tratamientos a seguir con base en su evolución, los medicamentos específicos necesarios y otros insumos que se requieren para procurar atención integral a todos los pacientes.

Pablo Trejo, presidente de la Asociación Mexicana de Hipertensión Arterial Pulmonar (HAP México), expresa que, con este documento publicado en diciembre del 2021, se inicia una nueva etapa en el tratamiento de la HAP.

Toda vez que brinda a todos los pacientes con HAP y sus diferentes tipos la certeza de una atención integral y tratamientos específicos en todas las instituciones de salud del país.

“Uno de los puntos más relevantes del Protocolo tiene que ver con el acceso a los tratamientos específicos que requieren los pacientes con HAP, ya que fortalece el derecho de los pacientes a que las instituciones de salud pública se comprometan a otorgarlos”, dice el doctor Tomas Pulido, cardioneumólogo y subdirector de investigación clínica del Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez.

Innovaciones en su tratamiento

El Dr. Héctor Glenn Valdéz López, neumólogo de Monterrey, afirma que la ciencia médica contribuye para que en la actualidad se disponga de innovaciones terapéuticas específicas para la HAP y la HPTEC.

Estas, agrega, buscan que el paciente se encuentre en una situación de bajo riesgo de muerte, lo cual se asocia con buena capacidad de ejercicio y función cardiaca, lo que conlleva a una mejoría en la calidad de vida del paciente.

Destaca que en el tratamiento de los pacientes no se circunscribe a la prescripción de medicamentos, sino a una estrategia integral que incluye la evaluación individualizada de la gravedad de la enfermedad y la posterior respuesta al tratamiento, como se contempla en el Protocolo.

Tanto la HAP como la HPTEC son condiciones que con una atención integral y el tratamiento específico pueden transformar la vida de quienes las padecen.

Por ello, la importancia de que la comunidad médica cuente con este tipo de herramientas informativas, como las del Protocolo, que promuevan un diagnóstico temprano y oportuno de la enfermedad, evitando demora en el tratamiento de los pacientes.