José García. Madrid.- La Asociación Española de Médicos Internos Residentes (AEMIR) presentará al Ministerio de Sanidad en los próximos días un documento base donde se regulan las condiciones en materia tanto docente e investigadora como laboral y asistencial de estos profesionales. Este "futuro Estatuto" recoge la equiparación del salario base del Médico Interno Residente con el de los facultativos estatutarios, además de una jornada de trabajo que no exceda de 48 horas semanales, incluidas las horas extraordinarias. Junto a ese salario base, tal y como aparece en el documento, los MIR percibirían "el complemento progresivamente mayor que viene dado por el año de residencia".

Asimismo, el texto, que ha sido coordinado por organizaciones como la Organización Médica Colegial (OMC), la Coordinadora Estatal de Médicos Especialistas y en Formación de Medicina Familiar y Comunitaria y la Coordinadora de Facultativos Internos Residentes de Canarias, propone, también en materia laboral-asistencial, entre otros puntos, que las horas que excedan de las 35 semanales sean consideradas extraordinarias y remuneradas como tal, y que las guardias se libren "de manera obligatoria" y además se compute esa jornada como tiempo trabajado.

El documento también prevé contratos anuales renovables hasta alcanzar el tiempo de formación previsto, que los residentes no computen como plantilla de sus respectivos servicios, que no suplan laboralmente "bajo ningún concepto" al adjunto y que el tiempo que dediquen a tareas asistenciales, docentes e investigadoras tenga carácter de tiempo trabajado.

En materia docente e investigadora, el borrador de Estatuto plantea la revisión y actualización de los programas de formación y el seguimiento de su cumplimiento por parte de las Comisiones Nacionales. el cumplimiento, "en su integridad y en los plazos previstos", de los citados programas de formación. la evaluación continua de los médicos en formación. una definición "más precisa" de la asunción progresiva de responsabilidades en función del año de residencia y del área donde desarrolle su actividad y la asignación a cada residente de un tutor de su servicio.

El texto también propone auditorías docentes periódicas a cargo del Ministerio de Sanidad, "para comprobar el cumplimiento de los programas de formación", a petición de cualquiera de las partes, bien sean médicos residentes, servicio, adjuntos, centro docente o representantes legítimos de los mismos, así como una partida presupuestaria para cada unidad u hospital docente destinada a formación.

Tutores acreditados

Otro aspecto de interés es el referido a la tutorización de los residentes que, según establece el borrador, "irá a cargo de profesionales que deberán estar acreditados y reacreditados periódicamente sobre la base de criterios predefinidos por las Comisiones Nacionales de las Especialidades. Además, se reconocerá en los ámbitos de la carrera profesional y retributivo la dedicación de los tutores de residentes".

Las organizaciones que han redactado el texto proponen que éste se enmarque dentro de una "relación laboral de carácter especial", como viene previsto en el artículo 2 del Estatuto de los Trabajadores, o bien como un apartado dentro del futuro Estatuto Marco, que este miércoles, 26 de marzo, se debate en el seno del Consejo Interterritorial.