En tres estudios de la Iniciativa del Mapa Celular del Cáncer, investigadores de la Universidad de California San Diego (Estados Unidos) han descubierto interacciones previamente desconocidas entre las proteínas que impulsan el cáncer y combinaron estos nuevos datos para generar un mapa de las vías proteicas que informan sobre los resultados del cáncer.

Su enfoque, publicado en la revista ‘Science’, ofrece un marco que podría mejorar la comprensión de los científicos de la progresión del cáncer y ayudar a identificar objetivos terapéuticos.

Para muchos cánceres, que son enfermedades genéticas, existe un amplio catálogo de mutaciones genéticas, pero falta un mapa consolidado que organice estas mutaciones en vías que impulsen el crecimiento del tumor.

“Se obtendría una imagen más clara si los mecanismos críticos para el crecimiento tumoral estuvieran mejor consolidados en vías específicas –escriben los investigadores Ran Cheng y Peter K. Jackson, en una Perspectiva relacionada–. Identificar y consolidar estas vías e identificar cómo las combinaciones de vías impulsan el cáncer simplificará nuestra búsqueda de terapias eficaces contra el cáncer”.

Redes de interacción proteína-proteína

Las redes de interacción proteína-proteína (PPI) son herramientas importantes en este esfuerzo porque se extienden más allá de las listas de genes para definir la bioquímica de las proteínas de las vías tumorales y los objetivos farmacéuticos.

La investigadora Danielle Swaney y sus compañeros estudiaron los datos de interacción proteínica en células escamosas de cabeza y cuello e informan de que estas líneas cancerosas mostraron cientos de interacciones distintas en comparación con las líneas no cancerosas y entre sí. Las interacciones con la vía de la PI3K -que suele estar mutada en los tumores- eran predictivas de la respuesta a los fármacos, añaden.

Por su parte, Minkyu Kim y su equipo se centraron en el cáncer de mama e identificaron dos proteínas relacionadas con el gen supresor de tumores BRCA1, así como dos proteínas que regulan PIK3CA. Combinaron los nuevos datos de PPI de los equipos de Swaney y Kim con los datos públicos existentes para generar un mapa de vías proteicas que utilizaron para revelar mutaciones antes difíciles de detectar y potencialmente importantes en la metástasis tumoral.

Los investigadores resaltan que estos estudios proporcionan un recurso que será útil para interpretar los datos genómicos del cáncer.