La prótesis de pene es un dispositivo que se implanta en el interior del pene con el objetivo de otorgarle capacidad para tener rigidez. Así, el varón podrá mantener relaciones sexuales con penetración. Constan de unos cilindros que se insertan en el interior de los cuerpos cavernosos y hacen las veces de éstos para conseguir un estado de erección.

Estos dispositivos representan una solución en aquellos pacientes que presentan disfunción eréctil resistente al tratamiento médico, ya sea con inhibidores de la fosfodiestersa 5 o prostaglandinas por vía intravenosa.

También está indicada en pacientes con curvatura secundaria a enfermedad de la Peyronie y que precisan cirugía.

Ventajas

La ventaja que presenta las prótesis de pene es aportar al paciente la posibilidad de tener una erección cuando el tratamiento previo ha fracasado y, por tanto, devolver al paciente la posibilidad de poder mantener relaciones sexuales, mejorando su calidad de vida y la de su pareja. Además, no interfiere en los otros componentes de la función sexual, como eyaculación, orgasmo y deseo.

Presentan una alta tasa de satisfacción y no precisa programación del coito. Además, el tiempo de duración de la erección depende de la voluntad del sujeto.

Inconvenientes

El principal inconveniente es que se trata de un tratamiento invasivo, que precisa anestesia e ingreso hospitalario.

También hay que tener en cuenta la posible alergia a los materiales o contraindicación anestésica.

Después de la cirugía el paciente suele tener dolor, que puede durar hasta 2 semanas y pueden presentarse algunas complicaciones, como infecciones.

Tipos de prótesis

Existen dos tipos de prótesis. Están las maleables, que hacen que el pene esté en estado de semierección permanente y el paciente dirige la prótesis, y las hidráulicas, que están compuestas de tres elementos y reproducen el estado de detumescencia y erección en función del llenado de los cilindros que se albergan en los cuerpos cavernosos.

Estas últimas pueden ser de dos o tres componentes. En las primeras los cilindros se unen con una bomba que quedará alojada en el escroto. De este modo, cuando el paciente presione la bomba, el suero pasará a los cilindros inflables consiguiendo así la rigidez. Para desinflar la prótesis, basta con presionar sobre los cuerpos cavernosos hasta su vaciado completo.

Las de tres componentes son las de mayor funcionalidad. Se asemejan a la erección natural y consiguen un estado de flacidez casi fisiológico. Además de los cilindros, se componen de una bomba (que se coloca en escroto) y un reservorio (detrás del pubis) conectados entre sí. Esta bomba presenta dos botones para el vaciado y llenado de los cilindros. En la fase de vaciado, el suero queda alojado en el reservorio. Son, por el contrario, las de mayor coste económico.

Implantación de la prótesis

La cirugía de la prótesis peneana no es una cirugía compleja. Requiere de un aprendizaje guiado por un implantador.

Consiste en implantar dentro de los cuerpos cavernosos el material que va a reproducir la erección. En el caso de las maleables son dos cilindros de silicona u otro material que aportan cierta tumescencia al pene y pueden ser dirigidos para el momento de la penetración.

En el caso de las hidráulicas son dos o tres cilindros que se rellenan con líquido procedente de un reservorio para reproducir la erección en el momento de la relación sexual, y se vacían cuando finaliza para devolver al pene a un estado de detumescencia.

Se debe poner énfasis en la prevención de las infecciones, tanto en el preoperatorio como en el post operatorio.