E.P.- El proyecto ‘Receta XXI’ de la Consejería de Salud de la Junta comenzará a pilotarse el próximo mes de abril, conectando la consulta de un médico del centro de salud de Mairena del Aljarafe (Sevilla) con una farmacia de la capital hispalense. Según el secretario del Consejo Andaluz de Farmacéuticos, Antonio Mingorance, "a partir de esta fase inicial comenzará a extenderse el proceso experimental a las ocho provincias andaluzas siguiendo la misma estructura y con el objetivo de detectar los posibles fallos del sistema".

En este sentido, el portavoz del Servicio Andaluz de Salud (SAS), Antonio Peinado, indicó que un equipo de informáticos permanecerá en la consulta del centro de Mairena y en la oficina de farmacia para controlar cómo se desarrolla el proceso y anotar las sugerencias de los profesionales sanitarios sobre el modelo. Precisamente, en el nuevo convenio firmado entre el Consejo de Farmacéuticos y la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía se incluía la colaboración de ambas instituciones para la implantación progresiva de este proyecto. Esta fase experimental concluirá aproximadamente en el mes de julio, "aunque no se ha acotado el tiempo de prueba al desconocerse el tipo de problemas que puedan surgir". Mientras que en septiembre se prevé la implantación del proyecto.

Tal y como señalaron desde el SAS y el Consejo de Farmacéuticos, esta primera fase de pilotaje –que se iniciará a partir del día 1 de abril– no implica una prescripción real, es decir, "no hay pacientes reales a los que se receta". En este sentido, Peinado indicó que las pruebas se realizarán con un paciente imaginario, Juan Andaluz Andaluz. El desarrollo de este proyecto permitirá que determinados datos de la prescripción realizada por un médico sean enviados on-line a un módulo central de dispensación, donde se creará un crédito farmacéutico con el tratamiento completo autorizado por el facultativo.

Principales ventajas

La principal ventaja de esta receta electrónica será que los enfermos crónicos no tendrán que visitar a sus médicos de familia para renovar los tratamientos prescritos, sino que con las mismas recetas podrán conseguir en las farmacias el medicamento necesario hasta que lo estime oportuno su médico. Junto a estos enfermos, los habitantes de las zonas rurales alejadas de los centros de salud también se verán beneficiados, ya que se evitarán desplazamientos.

Además, esta iniciativa permitirá a los médicos de Atención Primaria dedicar más tiempo a los pacientes en sus consultas porque se eliminarán las visitas para renovar las recetas. El conjunto de los productos prescritos se imprimirá en un nuevo modelo de receta oficial, en la que el médico influirá las instrucciones que considere necesarias. Esta receta será exclusiva para el paciente, que podrá dirigirse a una farmacia debidamente informatizada y obtener su tratamiento.