En diversos sectores de la salud, la pandemia por COVID-19 ha generado incertidumbre por su rápida mecánica de contagio y los pocos conocimientos científicos sobre él, por lo cual pone en alerta a toda la población, pero en especial a las personas que ya viven con una enfermedad concomitante, ya que podrían presentarse síntomas nuevos en diferentes poblaciones.

Lo que se tiene identificado con certeza por los especialistas de la salud es que esta enfermedad ataca desde la garganta, pasa a los tejidos bronquiales y finalmente baja hacia los pulmones provocando un daño irreversible. Esto hace que personas que cuentan con problemas respiratorios tengan un mayor riesgo de contagio. Pero, ¿qué implicaciones tiene la COVID-19 para personas con cáncer de pulmón?

De acuerdo con la Sociedad Europea para la Medicina Oncológica (ESMO, por sus siglas en inglés, European Society of Medical Oncology), existen factores que hay que considerar ya que pueden incrementar el riesgo de contagio como:

  • Pacientes que recibieron quimioterapia en los últimos tres meses o continúan actualmente.
  • Pacientes en radioterapia.
  • Personas que han tenido trasplante de médula o células madre en los últimos seis meses o están tomando medicamentos que suprimen el sistema inmune.

En el caso de pacientes con cáncer de pulmón, la susceptibilidad de contraer COVID-19 es alta. Para evitar complicaciones en las vías respiratorias, aunado a seguir las medidas preventivas emitidas por las autoridades sanitarias, es fundamental evitar la exposición al ámbito hospitalario si no es necesario acudir.

Si el paciente lo requiere, se recomienda de primer contacto realizar una consulta vía remota con el especialista, así como aplazar las revisiones rutinarias en la medida de lo posible. Sin embargo, para aquellos enfermos de este padecimiento, continuar con su tratamiento es primordial. De ser este el caso, lo recomendable es desinfectar el equipo, respetar la sana distancia y seguir las indicaciones del personal médico. De cualquier manera, los centros de salud están tomando las precauciones correspondientes para pacientes oncológicos.

Para las personas que tienen asistencia médica en sus hogares, fortalecer las medidas preventivas es vital para mitigar complicaciones y procurar que el tratamiento continúe de manera sostenida y bajo la seguridad adecuada.

Adicional a estas recomendaciones, poner atención a los principales síntomas que son: fiebre, tos seca, cansancio, dolores, congestión nasal, dolor de garganta o diarrea, puede dar pie a una detección oportuna tanto para descartar el contagio por COVID-19 como para atender otra enfermedad respiratoria.