La transmisión del COVID-19 puede modelizarse con mayor precisión incorporando factores meteorológicos, con la radiación ultravioleta (UV) como principal impulsor, según un nuevo estudio publicado en la revista de acceso abierto ‘PLOS ONE’ por un equipo de científicos del Instituto de Investigación Medioambiental y Energética de Catar (QEERI), de la Universidad Hamad Bin Khalifa y de la empresa francesa Transvalor S.A.

Un número creciente de estudios sugiere que el clima puede influir en la propagación del COVID-19, pero no se conoce bien en qué medida modifica el riesgo y la transmisión del COVID-19. Los estudios sobre el impacto del clima han sido poco sistemáticos o mal controlados, limitándose a países concretos, teniendo en cuenta sólo unos pocos parámetros climáticos o ignorando los aspectos socioeconómicos, por ejemplo.

Resultados del estudio

Los resultados sugieren que, si bien la susceptibilidad a la enfermedad, el cumplimiento de los cierres y el aumento de las pruebas son las estrategias más eficaces para prevenir la propagación del COVID-19, la radiación ultravioleta es el factor climático más fuertemente correlacionado con la propagación del COVID-19, con una mayor radiación ultravioleta asociada a una menor transmisión.

En el caso de otros factores meteorológicos y de calidad del aire, como la temperatura, la humedad absoluta y la radiación solar, las discrepancias entre los resultados de los tres métodos de análisis pusieron de manifiesto la dificultad de comprender las correlaciones. Por ejemplo, la humedad estaba positivamente correlacionada con la propagación del COVID-19 en el análisis de aprendizaje automático y negativamente en el análisis econométrico.

La temperatura se asoció de forma moderadamente negativa con el COVID-19 en el análisis estadístico, pero se correlacionó positivamente con la transmisión del COVID-19 tanto en el análisis de aprendizaje automático como en el econométrico.

Los autores concluyen que la radiación UV es el factor meteorológico que más influye en la transmisión del COVID-19 en todos los métodos. Esto podría ayudar a refinar las predicciones de transmisión basadas en la estacionalidad o las previsiones meteorológicas, y ayudar a informar sobre futuras medidas de respuesta a la pandemia que limiten el impacto económico de los cierres completos. Señalan que esto está respaldado por la abrumadora evidencia de que la luz UV puede matar eficazmente el SARS-CoV-2 y otros coronavirus.

"El impacto del clima en las tasas de transmisión del COVID-19 ha sido objeto de muchos estudios, pero todavía no se conoce bien –añaden los autores–. En nuestro estudio demostramos que los factores meteorológicos desempeñan un papel clave en los análisis estadísticos, de aprendizaje automático y econométricos del riesgo de COVID-19, con la radiación ultravioleta (UV) como principal impulsor".