En el segundo webinar sobre “Radiología en la infección COVID-19” organizado por la SERAM (Sociedad Española de Radiología Médica) se ha puesto de manifiesto la importancia fundamental de las pruebas de imagen en la toma de decisiones para el manejo de los enfermos con COVID-19.

El evento, moderado por el presidente de la sociedad, Pablo Valdés, contó con la participación de Ivan Vollmer, del Hospital Clinic de Barcelona, y Luis Gorospe, del Hospital Ramón y Cajal de Madrid).

¿Radiografía convencional o TC torácico?

En una ponencia centrada en la valoración con técnicas de imagen del paciente
COVID-19 una vez que ha ingresado en el hospital, el Dr. Gorospe destacó la importancia de las radiografías de tórax en el diagnóstico, estratificación y seguimiento de dicho paciente. Se refirió el experto a la experiencia
del Hospital Ramón y Cajal, cuya dedicación, en los momentos más duros de la pandemia, se ha dirigido casi en exclusividad al tratamiento de la pandemia, con un 10 por ciento de los pacientes en UCI.

En opinión de Luis Gorospe, “siempre que sea posible, deben realizarse las radiografías con sistemas convencionales fijos (no portátiles), ya que ofrecen resultados más precisos que los equipos portátiles”. En el caso del Hospital Ramón y Cajal, en los momentos pico de la pandemia se han realizado más de 500 radiografías de tórax diarias, de las que menos del 20 por ciento se han obtenido con equipos portátiles.

Respecto a cuándo realizar una radiografía y cuándo decantarse por el TC, el
médico considera que “no se trata de confrontar la radiografía y el TC, sino que
cada centro debe emplear la técnica que considere oportuna en función de
varios factores (como el número de pacientes con COVID-19 que atiende o la
capacidad para informar los estudios en tiempo real); en cualquier caso, en el
momento álgido de la pandemia, no es una opción realizar TC a todos los
pacientes”.

El Hospital Ramón y Cajal recomienda realizar una TC de tórax en
pacientes con PCR negativa persistente, cuando se sospechen complicaciones o
diagnósticos alternativos o en casos de disociación clínico-radiológica.

Gorospe recordó que, en línea con el consenso de la SERAM, las pruebas de
imagen no diagnostican la COVID-19 por sí mismas, y que “es la situación clínica
del paciente la que determina tanto la indicación como la frecuencia de
realización de dichas pruebas”. Además, “no existen recomendaciones
generales únicas sobre el seguimiento radiológico en pacientes ingresados por
COVID-19”.

Ecografía torácica, útil en neumonías

Además del TC y la radiografía convencional, la ecografía torácica puede ser
una alternativa muy útil a los métodos convencionales para diagnosticar
neumonías por COVID-19, gracias a su alta sensibilidad y especificidad. Así lo
señaló el Ivan Vollmer, radiólogo del Hospital Clinic de Barcelona, al analizar durante su intervención diferentes estudios clínicos sobre la eficacia de la ecografía en la detección de neumonías. En su opinión, “la ecografía de tórax ofrece resultados de sensibilidad muy superiores a la radiografía de tórax, con una especificidad prácticamente idéntica entre ambas técnicas”.

Los estudios presentados en el webinar apuntaron, además, la correlación entre
los hallazgos obtenidos en ecografías torácicas y el TC torácico. El Dr. Vollmer
destacó que “con radiografía simple y ecografía se pueden conseguir
diagnósticos similares a los obtenidos por TC, con una elevada tasa de
detección de neumonías”.

Por ello, el experto determinó que “la ecografía tiene su papel en el
diagnóstico, seguimiento y tratamiento de enfermos con COVID-19 y puede
ayudar en la toma de decisiones, por ejemplo en el uso del respirador”.