El director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz, ha hecho un llamamiento a la prudencia sobre los resultados de los ensayos que se realizan en el campo de los trasplantes mediante la Terapia Celular, e insistió en que en España están "muy controlados" al tener que pasar el mismo proceso de los medicamentos para dar una "gran seguridad".

Durante la presentación del libro "El milagro de los trasplantes: de la donación de órganos a las células madre", de la editorial Esfera de los Libros, Matesanz señaló que la obra "muestra toda la filosofía sobre los 16 años de actuación de la ONT, que han convertido a España el líder en cuanto a número de donantes, y negativas familiares (el 84 por ciento dice que sí)". En concreto, se narra el inicio de la organización "que fue difícil" y se describe todo el proceso de donación, que puede involucrar a más de 100 personas.

Rafael Matesanz dirige también la Revista Española de Trasplantes, la publicación oficial de la ONT, que edita desde su fundación el Grupo SANED, y que sirve como órgano de divulgación de la organización.

Esperanza en el trasplante de piel

Sobre las últimas novedades, el director de la ONT afirmó que hasta la fecha, el tratamiento con terapia celular ha demostrado su eficacia en el trasplante de piel, que ya se realiza en hospitales españoles, en las lesiones de cartílago y en el trasplante limbocorneal (regeneración de la córnea).

Asimismo, en fase de ensayo se encuentra el trasplante de islotes pancreáticos para el tratamiento de la diabetes, "que supone una gran esperanza, aunque la supervivencia de los pacientes aún es corta". y la utilización de células madre adultas como terapia de lesiones cardiacas.

La principal esperanza en este campo -indicó- son las células embrionarias, pero que tienen el problema de poder generar tumores como consecuencia de su capacidad de proliferar de forma ilimitada y por la necesidad de utilizar células alogénicas (carga genética distinta del receptor) que originaría problemas de rechazo. Además, actualmente no existe ninguna indicación de empleo en humanos de estas células, ni siquiera con carácter experimental, aunque está previsto comenzar un ensayo en personas parapléjicas en las que se intente reconstruir la conducción nerviosa, sostuvo.

Trasponer la Directiva Europea

"El riesgo fundamental es que los investigadores eludan los controles en este campo, que son muy rígidos y que pretender ofrecer calidad y seguridad", constató. En España este tipo de investigaciones dependen del Instituto de Salud Carlos III, aunque la ONT debe informar a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios sobre estos ensayos.

Por contra, explicó que el tema de los bancos privados de células procedentes de cordón umbilical no seguirían el mismo procedimiento de control, ya que se trata de bancos de tejidos, que no se dedican a investigar. En esta línea, recordó que España está a la espera de trasponer la Directiva Europea que regule este tipo de centros, aunque la ONT aboga por las donaciones altruistas.

En cuanto al debate ético, Matesanz destaca en el libro que resulta "ilusorio pensar que si en el futuro las investigaciones con las células embrionarias logra la curación de la diabetes, de las enfermedades neurológicas u otras, los que hoy son partidarios de la prohibición de las investigaciones fueran a renunciar a su tratamiento o al de sus familiares manteniendo sus convicciones.