El Servicio de Farmacología Clínica del Hospital de Sant Pau, en colaboración con el Hospital Universitari Vall d’Hebron, ambos de Barcelona, ha publicado una revisión sistemática sobre las reacciones adversas de los tratamientos en pacientes pediátricos con cáncer oncohematológico. Kristopher Amaro Hosey es el principal autor del artículo ‘Adverse Drug Reactions in Pediatric Oncohematology: A Systematic Review’, publicado en Frontiers in Pharmacology.

“La toxicidad de la quimioterapia es una causa común de morbilidad y mortalidad en la mayoría de los pacientes con cáncer infantil. Por tanto, puede ser la causa de secuelas a medio y largo plazo”, ha dicho Hosey.

Prevención de las reacciones adversas en cáncer pediátrico

Este investigador ha explicado que, entre otros objetivos, su proyecto ha intentado “conocer la incidencia y características de los efectos adversos”. También han descrito la metodología de los estudios, han añadido más evidencia científica y, sobre todo, han detectado posibles áreas de mejora para optimizar la investigación y la atención sanitaria. “De esta forma, es posible mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias en relación con la seguridad y la eficacia de estos tratamientos”, ha indicado.

El trabajo ha incluido un total de 14 estudios: 8 prospectivos y 6 retrospectivos. Según los resultados, las reacciones adversas son causa de ingreso hospitalario entre el 19,6% y el 68,1% de los pacientes pediátricos con cáncer. Pueden ocurrir durante el ingreso hospitalario en un 14,4% y un 67% de los pacientes. Las reacciones descritas son principalmente de carácter hematológico (anemia, neutropenia febril), gastrointestinal (náuseas, vómitos) o dermatológico. Entre el 11% y el 16,4% de los casos se clasificaron como graves.

Amaro Hosey ha comentado que “algunas de las reacciones adversas en cáncer pediátrico son poco evitables por la alta toxicidad de los medicamentos". "Sí hemos visto que en los estudios más recientes ha habido tendencia a mejorar algunos efectos no deseados, como las náuseas o los vómitos , que antes se describían muy frecuentemente. Pero hay otros que todavía son más difíciles de evitar", ha añadido.