Un gen receptor olfativo que ayuda al sentido del olfato puede desempeñar también un papel en la metástasis del cáncer de mama al cerebro, los huesos y el pulmón, según han descubierto investigadores del Hospital General de Massachusetts (Estados Unidos).

El equipo ha descubierto además que la inhibición del gen, el OR5B21, disminuía significativamente la metástasis de las células de cáncer de mama a estos órganos y podría ser, por tanto, una importante diana para una futura terapia que impida su propagación, según un artículo publicado en ‘iScience’.

"La percepción común es que la única función de los receptores olfativos, que recubren la cavidad nasal y transmiten datos sensoriales al cerebro, es reconocer el olor y el olfato", afirma el doctor Bakhos Tannous, director de la Unidad de Terapéutica Experimental del Departamento de Neurología del MGH y autor principal del estudio.

"Nuestro trabajo sugiere que el receptor olfativo 5B21 es también un nuevo oncogén que puede figurar de forma destacada en la progresión del cáncer al conducir las células del cáncer de mama al cerebro y a otros lugares del cuerpo", añade.

Cáncer de mama y un receptor olfativo

El cáncer de mama es la segunda neoplasia maligna más diagnosticada, por detrás del cáncer de pulmón, y la principal causa de cáncer en las mujeres, con más de dos millones de nuevos casos registrados cada año. Además, la progresión del cáncer de mama al cerebro es la principal causa de mortalidad de la enfermedad, lo que subraya la necesidad urgente de nuevas dianas terapéuticas para retrasar o detener su metástasis.

"Se sabe que la familia de genes del receptor olfativo se sobreexpresa en diversos tipos de cáncer, como los de próstata, melanoma, pulmón e hígado, aunque su papel en el cáncer de mama ha sido poco estudiado en el pasado", afirma la doctora Litia Carvalho, coautora del estudio.

El equipo ha descubierto, a través de su investigación con modelos animales, que el OR5B21 potencia o prepara a las células del cáncer de mama para hacer metástasis a través de una vía de señalización que activa un proceso conocido como transición epitelial a mesenquimal (EMT). La EMT provoca múltiples cambios bioquímicos o fenotípicos en las células olfativas que incluyen una mayor capacidad migratoria hacia órganos distantes, especialmente el cerebro.

"Esta activación convierte una amplia gama de señales extracelulares en mensajes intracelulares, lo que da lugar a la proliferación, la invasión y la metástasis de las células", explica el autor principal, Mao Li, estudiante de posgrado de investigación en la Unidad de Terapéutica Experimental. "Nuestros hallazgos son novedosos para el campo, aunque se necesita más investigación para determinar exactamente cómo OR5B21 induce la metástasis", añade.

La investigación futura también podría conducir a un inhibidor molecular de OR5B21 en respuesta al descubrimiento del equipo de que la regulación a la baja del receptor olfativo dio lugar a una disminución significativa de la metástasis de las células cancerosas.

"Nuestra esperanza es que el uso de OR5B21 como diana para la terapia adyuvante podría ayudar a cubrir una enorme necesidad médica no satisfecha al prevenir la metástasis del cáncer de mama al cerebro y otros órganos, y así prolongar la supervivencia de las pacientes", concluye Tannous.