En España, se calcula que se producen 50.000 casos de sepsis al año. Una cifra que, según el doctor Marcio Borges, podría ser cinco veces mayor ya que la codificación de la septicemia en nuestro país es poco fiable. Además, “cada hora que se retrasa la detección de la sepsis se incrementa el riesgo de mortalidad del paciente o, en su defecto, de sufrir graves complicaciones”, asegura.

Ante esta situación y aprovechando la conmemoración del Día Mundial de la Sepsis, la Sociedad Española de Quimioterapia (SEQ) ha elaborado una ‘Guía de Recomendaciones en el Uso y Manejo de la Sepsis’. Un documento que ha sido elaborado por diferentes profesionales y que pretende servir de faro para el conjunto de profesionales implicados en su abordaje.

En palabras del doctor Borges, coordinador nacional del Código Sepsis y responsable de la Unidad Multidisciplinar Sepsis-UCI del Hospital Universitario Son Llàtzer, cada episodio de sepsis puede costar entre 17.000 y 20.000 euros. “Es un uso importante de recursos al que hay que añadir las estancias hospitalarias que se amplían una media de dos semanas en los pacientes con sepsis”.

Objetivo: no generar más resistencias

La sepsis es una infección producida por un hongo, una bacteria, un virus… y en cada uno de ellos hay microorganismos que pueden provocarla. Por tanto su detección es ardua. Pero más allá de ese diagnóstico temprano, la verdadera complicación, –asegura el doctor Mesa– viene a la hora de elegir el tratamiento.

José Mesa es médico adjunto del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínic e ideólogo del documento. “Acertar con el antibiótico es de vital importancia cuando las probabilidades etiológicas son múltiples”.

Ante este problema, la guía se adentra en la mejor manera de encontrar el mejor tratamiento inicial de la sepsis y evitar que dicha terapia, que necesariamente tendrá que ser de amplio espectro, genere más resistencias. “Este es el eterno dilema, ser eficaces ampliando el espectro y evitando las resistencias”, incide el especialista.

En este punto, el documento presentado transmite el mensaje de ser agresivo en el tratamiento de la sepsis inicialmente. “Y cuando el paciente esté estabilizado hay que replantearse de inmediato cuál es el tratamiento más oportuno tratando de reducir la pauta antibiótica para no empeorar la tasas de resistencias”, resume el doctor Mesa.

Secuelas y mortalidad

La sepsis es una entidad completa y en su detección y manejo participan numerosos especialistas. Desde los urgenciólogos hasta los especialistas de enfermedades infecciosas pasando por internistas, intensivistas, farmacéuticos, enfermeros… lo que complica su diagnóstico.

Según los datos que maneja el doctor Borges, el 70% de los pacientes sépticos está en Urgencias y llega a pasar al resto del hospital. Teniendo en cuenta la saturación de este servicio lleva a una inadecuada atención que genera una alta mortalidad. También hay que considerar que el 60% de los enfermos de las UCIs con sepsis sufren numerosas secuelas que conllevan largos periodos de rehabilitación y bajas laborales.

Anticiparse a la infección

Para el doctor Alex Soriano, jefe de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clinic, se trata de pacientes frágiles, con poca capacidad funcional que llevan catéteres o sondas que favorecen la entrada de patógenos. “En esta guía se plantea cómo podemos adelantarnos en la detección de la sepsis en pacientes con síntomas que aún no la ha desarrollado”. En este sentido, buscar marcadores biológicos que lo confirmen es esencial.

Soriano señala que en el documento se profundiza en el paciente de alto riesgo: con edad por encima de los 65 años y comorbilidades asociadas, especialmente aquellas que producen un deterioro del sistema inmune. “Estos pacientes cuando debutan con fiebre, aunque no tienen sepsis, pueden tenerla y el pronóstico es peor, por eso hay que anticiparse”, remarca.

Código Sepsis en España

El Código Sepsis se implantó en España en 2012 y se aprobó en 2016, uno de los primeros países de Europa. Su objetivo es organizar el sistema de atención creando sinergias. Un punto importante del código se basa en la formación de todos los profesionales implicados en el proceso para que puedan identificar a los pacientes.

Hoy, hay más de 200 hospitales españoles con el Código Sepsis implantado y se han creado más de 140 grupos de trabajo.

Según su coordinador nacional, los centros con este protocolo establecido han tenido una mejor organización y control durante la pandemia. El éxito del Código Sepsis se ha visto “especialmente en la primera y segunda ola, donde los hospitales lo pudieron transformar rápidamente en el Código COVID”, dice.  “En este sentido, el Hospital Clìnic de Barcelona ha sido ejemplar”, concluye Borges.