La Sociedad Española de Reumatología (SER) ha publicado una serie de recomendaciones para realizar la vacunación contra la COVID-19 en pacientes con enfermedades reumáticas. Ha hecho mención especial en los casos de personas con enfermedades inmunomediadas que reciben terapias inmunosupresoras.

“Somos conscientes de que hay áreas de incertidumbre, por lo que, en caso de dudas, la decisión final deberá tomarse de manera compartida entre el paciente y el profesional sanitario”, han recalcado desde esta sociedad científica.

Asimismo, los expertos han recalcado que “la información y evidencia científica sobre el tema cambia rápidamente, por lo que estas recomendaciones serán actualizadas cuando se considere necesario”.

Consejos de vacunación COVID de pacientes con enfermedades reumáticas

  1. Se recomienda de forma general vacunar frente al SARS-CoV-2 a todos los pacientes con enfermedades reumatológicas, incluso los que reciban terapias inmunosupresoras.
  2. Los pacientes con enfermedades reumáticas autoinmunes sistémicas deberían tener prioridad para la vacunación antes que la población general sana de igual edad y sexo.
  3. Todas las vacunas disponibles tienen niveles adecuados de eficacia y seguridad. La posibilidad de administrar preferentemente vacunas de una posible mayor eficacia en algunos perfiles de pacientes se valorará frente al riesgo que supondría un mayor retraso en la vacunación*.
  4. Las vacunas deben administrarse preferiblemente cuando la enfermedad se encuentre estable. Si no es posible, se recomienda vacunar en cualquier situación, salvo en pacientes con un brote grave de su enfermedad, en los que se debería retrasar la vacunación.
  5. El reumatólogo debe valorar las circunstancias individuales concretas de cada paciente. La decisión debe tomarse de forma conjunta por el paciente y su médico.
  6. Siempre que sea posible, la vacunación debe administrarse antes de iniciar un tratamiento inmunosupresor. No obstante, esto no suele ser factible, por lo que la vacunación se debe recibir a pesar de estar recibiendo un tratamiento inmunosupresor.
  7. Las personas en terapia inmunosupresora pueden retrasar temporalmente una o varias dosis, si la situación clínica del paciente lo permite.
  8. No es necesario solicitar ninguna prueba de laboratorio previa o posterior a la vacunación para evaluar la inmunidad frente a COVID-19.
  9. Después de la vacunación, los pacientes deben continuar siguiendo todas las pautas de salud pública con respecto al distanciamiento físico y otras medidas preventivas.