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La intervención temprana basada en un tratamiento clínico combinado que incluye la terapia cognitivo-conductual, como complemento del tratamiento habitual, puede mejorar los resultados clínicos y funcionales en pacientes con primeros episodios psicóticos. Así lo han indicado investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM).

Los principales resultados de la investigación se han recogido en el artículoA Multicentre, Randomised, Controlled Trial of a Combined Clinical Treatment for First-Episode Psychosis’, publicado en International Journal of Environmental Research and Public Health.

Itxaso González-Ortega, primera autora de la publicación, forma parte del CIBERSAM y el grupo liderado por Ana González Pinto, del Hospital Universitario Araba-Instituto de Investigación Sanitaria BIOARABA.

En este proyecto también han participado Eduard Vieta, del Hospital Clínic de Barcelona; Vicent Balanzá-Martínez y Esther Lorente, de la Universidad de Valencia; José Manuel Crespo, del Hospital Universitario de Bellvitge de Barcelona, y Carlos Matute, investigador del CIBER de Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED).

Enfoque integrador

“Nuestros hallazgos ponen de manifiesto que los niveles del factor neurotrófico derivado del cerebro se reducen al inicio de la psicosis; una intervención psicológica podría restaurar las concentraciones plasmáticas de este factor neurotrófico”, ha explicado Itxaso González-Ortega.

Los investigadores han recordado que la intervención temprana contribuye a mejorar el pronóstico y la evolución de las personas con primer episodio de psicosis. En todo caso, han añadido también que se necesita realizar más ensayos clínicos en este ámbito.

Según este estudio clínico, la terapia cognitivo-conductual, junto con el tratamiento estándar, consigue una mejora clínica y funcional en los pacientes con primeros episodios psicóticos. En la práctica clínica también se han observado buenos resultados tras la actuación temprana basada en este enfoque integrador.

Método de la investigación

Los autores del proyecto han analizado la información de 177 personas a las que se les asignó por azar el tratamiento habitual para primeros episodios psicóticos y este mismo tratamiento con terapia cognitivo-conductual. El objetivo del estudio ha sido comparar la eficacia de ambas modalidades. Para ello, han diseñado un ensayo controlado aleatorio, simple ciego, multicéntrico.

Según las conclusiones de los investigadores, el grupo de pacientes que ha recibido el tratamiento combinado ha mostrado beneficios en diversos aspectos en comparación con los que solo recibieron la terapia estándar:

  1. Mejor funcionamiento general.
  2. Menos síntomas psicóticos negativos.
  3. Reducción de síntomas generales y depresivos.
  4. Mejor conciencia de enfermedad.
  5. Mayor adherencia al tratamiento.
  6. Incremento en los niveles de la proteína BDNF, relacionada con la memoria y el aprendizaje.