Entre el 80 por ciento y el 90 por ciento de asmáticos sufre alguna vez broncoconstricción cuando realiza deporte, y puede resultar especialmente problemática en los niños ahora que comienza el curso escolar, ya que suelen participar en actividades imprevistas. Por ello los educadores deben involucrarse en la enfermedad, ya que “muchas veces el diagnóstico del asma de un niño se hace en el colegio”. Así lo ha recordado el Dr. Santiago Rueda, médico adjunto de la Unidad de Neumología del Hospital Clínico San Carlos.

Para  la Dra. Paloma Ibáñez Sandín, jefe de Sección de Alergología del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid, “bajo ningún concepto debe privarse al niño asmático de la práctica habitual de ejercicio por los beneficios que para él supone”, siempre que la enfermedad esté convenientemente tratada y controlada. Lo que sí es necesario, explica el Dr. Rueda, es “incidir más en las recomendaciones, como hacer un calentamiento previo, realizar el ejercicio progresivamente, o enseñarles qué deben hacer cuando empiezan a notar síntomas”.

En septiembre, el mes de regreso a las aulas, los ingresos hospitalarios por asma en niños aumentan entre un 20 y un 25 por ciento.  “Es lo que se conoce como la epidemia de asma otoñal”, señala la Dra. Ibáñez.  “Los niños asmáticos suelen empeorar a partir de las dos semanas de la vuelta al colegio, después de las vacaciones de verano”. Este repunte del asma en el inicio del curso escolar se debe principalmente a que durante esta estación del año se produce un incremento de las infecciones respiratorias por virus que se detectan en el 71 por ciento de los niños ingresados por sibilancias.

Para evitar este repunte de la enfermedad, los expertos recomiendan cumplir durante el verano el tratamiento preventivo, con el objetivo de disminuir el riesgo de presentar una crisis asmática cuando el niño se exponga a factores desencadenantes. Es relevante que sólo el 13 por ciento de los niños de entre 12 y 18 años tenían su asma controlada, según apunta el Estudio MAGIC.  “Es fundamental que el paciente y los padres entiendan lo que supone ser asmático.  El asma es una enfermedad crónica pero se puede controlar por lo que el paciente siempre debe seguir los tratamientos de su médico especialista”.

Tratamientos

El objetivo de los tratamientos para el asma es principalmente mantener el control de la enfermedad, así como prevenir las exacerbaciones y la obstrucción crónica al flujo aéreo.  Los tratamientos pueden ser de control o mantenimiento, que deben administrarse durante un período de tiempo prolongado (tales como antagonistas de los leucotrienos o glucocorticoides inhalados o sistémicos), o bien tratamientos de alivio o “rescate”, que se utilizan a demanda para tratar o prevenir la broncoconstricción de forma rápida.

En este sentido, una terapia basada en los antagonistas de los receptores de leucotrienos ” como montelukast, comercializado por MSD como Singulair puede ayudar a prevenir los síntomas del asma cuando el componente principal sea la broncoconstricción inducida por ejercicio.